Hoy sábado 1 de Noviembre y mañana domingo 2 son días interesantes. En el centro de Lima un número considerable de personas haciendo de su devoción la usual práctica que se repite una vez cada año mientras es guardada el anda del Señor.

Harto comercio por todas las calles y música criolla cerca al río hablador. Para todos los gustos y sensibilidades. No hay pierde. Con todas las galerías vestidas ya de Navidad, no hay pierde ciertamente.

Todo lo anterior es una rápida y sesgada mirada de lo exterior. La invitación, y reto, está en la purificación. Podríamos decirlo con otras palabras: ser auténticos y transparentes. Punto. Sin rollos mentales y con una mirada renovada. Con fe.

Nuestros difuntos nos acompañan y nos llevan la delantera en ese camino de ser auténticos y transparentes, de ser únicos, de ser Uno, de participar del Reino. Lo que necesitamos es una FE madura, porque a veces las devociones pasan.

Mas lo que nunca debe pasar es la fe, la esperanza y la caridad.