Decid a los de corazón intranquilo:
¡Animo, no temáis!
Mirad que vuestro Dios
viene vengador;
es la recompensa de Dios,
él vendrá y os salvará.
Isaías 35, 4.
Primer Domingo de Adviento, tiempo de la esperanza, momento ideal para reflexionar ante Dios nuestra vida y la del mundo en el que vivimos. Tiempo para hacer una pausa cada día para crecer interiormente y ser solidarios con los más necesitados.
Para concluir: "Que El, el Dios de la paz, te santifique plenamente, y que todo tu ser, el espíritu, el alma y el cuerpo, se conserve sin mancha hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que te llama y es él quien lo hará."
De la Primera Carta a los Tesalonicenses 5,23-24.
"Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento."
Marcos 13, 33-37.



