La respuesta: las personas están en situación de pobreza. Es una distinción importante e interesante y debemos señalarla porque la pobreza no es consustancial al ser humano como si tuviera un ‘gen’ o una ‘maldición’ que hace pobres a las personas; a unas sí y a otras no, a unas más pobres a otras menos pobres.

¿Y qué es la pobreza? Hay muchas definiciones. Una es la del INEI y qué está bien resumida aquí, otra la de la ONU, otra la de los movimientos alternativos, otra la de las confesiones religiosas, etc. Aunque todas se parecen, tienen sus matices y sobre todo resaltan algo.

Siempre debemos preguntarnos qué es la pobreza y qué implica (negritas nuestras):

¿Qué es la pobreza… es una cadena de infortunios: malas condiciones de vida, viviendas insalubres, fracaso -muchas veces- en el acceso a las políticas de bienestar, desempleo, mala salud, educación inadecuada, marginalización, y una falta de habilidades para incorporarse a la vida en sociedad y asumir responsabilidades? La caracteristica distintiva es que estas privaciones -hambre, hacinamiento, enfermedad, y analfabetismo- son acumulativas, cada uno de ellos agravando los otros para formar un círculo vicioso horizontal de la pobreza extrema. 

 
En pocas palabras, la pobreza es una cadena de infortunios que se vuelven un círculo vicioso donde a las personas se les hace muy dificil salir.

La pobreza para entenderla y combatirla de una formas más completa, y no exclusivamente como algo monetario, necesita una visión que vaya más allá de los criterios del INEI (que dejan algunas dudas) o de otra forma de medición como el "dolar por día". De esto escribiremos también en breve.

La cita ha sido tomada y traducida del siguiente documento: Excerpts from the Final report on human rights and extreme poverty, presentado por Leandro Despouy, 1996.


Guarnición
:

Susana Villarán mete su cucharita (lado izquierdo de la orilla):

Menos pobres: buena noticia. Más desigualdad: mala noticia 

Mario Vargas Llosa también mete su cucharita (lado derecho de la orilla):

Las lecciones de los pobres