Vamos a pensar un poco, lo necesario, leyendo el siguiente texto tomado de un grupo de google sobre medicina:
La genética y la biología del desarrollo muestran que el embrión no es otra cosa que un ser humano en la fase inicial de su ciclo vital, que le lleva - a través de un proceso coordinado, continuo y gradual - a convertirse en adulto como cada uno de nosotros, porque él es ya uno de nosotros: "Es ya hombre aquel que lo será." (Tertuliano).
Cuando termina el proceso de fecundación, el cigoto resultante presenta las siguientes características: es un ser vivo, dotado de la estructura biológica y del patrimonio genético de la especie humana; su dotación cromosómica se halla perfectamente individualizada, está sexualmente determinado, es autónomo (posee en sí mismo la capacidad de crecer y de generar otras células) y es capaz de crearse el hábitat necesario para desarrollarse y sobrevivir. Aceptar el hecho de que después de la fecundación, una nueva persona ha conseguido el ser, no es una cuestión de gusto o de opinión. La naturaleza humana del ser humano, desde su concepción hasta su muerte, no es sólo una hipótesis ontológica sino también una evidencia experimental…
Ahora, según el nuevo Protocolo para el manejo de casos de interrupción legal del embarazo recientemente aprobado en Arequipa por su Gobierno Regional; esto es lo que sucede con la vida en gestación:
Artículo 10.- Métodos de evacuación hasta las 12 semanas de gestación
10.1 Aspiración manual endouterina
10.1.3 Técnica operatoria
e) Terminada la aspiración que puede ser verificada por la presencia en la cánula de secreción espumosa o al escuchar el "grito uterino", se retira la jeringa de la cánula y se vacia el contenido. El aspirado es revisado cuidadosamente para confirmar la presencia de restos. La jeringa y todo el material son colocados en una solución de hipoclorito de sodio al 0.5 %.
Luego de las 12 semanas, hasta las 20 semanas (5 meses de gestación o más), en Arequipa las mujeres pueden abortar cuando corre en riesgo su salud sin tener en cuenta la vida que se desecha a la cual se le llama "tejido" o cualquier cosa y menos embrión o feto. Pues ese "tejido" desechado no vale absolutamente nada, el criterio de los derechos humanos de las gestantes en peligro son el parámetro donde se mide y se desecha la vida por venir.
Claro, es legal el aborto. Incuestionable realidad que estipula el Protocolo. Lo cuestionable es la terminología y el sentido del texto. Claro, si es legal entonces cual es el problema, todo se ajusta a la ley. Ese es un pensamiento plano y simple. Por eso hay que ponernos a pensar que si este tipo de Protocolos no reflejan el respeto por la vida y si peor aún se multiplican en otros lados del país sin criterio ni responsabilidad y solo por una lucha de intereses y de visiones particulares sobre la vida; pues estamos abiertos una pandemia de inmoralidad y de un ejercicio ético muy reñido con lo que se debe preservar: la vida.
No negamos que hay casos muy particulares donde la futura madre corre un riesgo letal. Pero también sabemos que la excepción se vuelve la regla y peor aún, la mala información y los criterios sesgados pueden volver, con "leguleyadas", cualquier aborto en aborto legal. Ese es el peligro más que latente. Mucho cuidado. Entonces en qué quedamos… ¿Quién prima la ley o el ser humano? Recordemos que la ley está a nuestro servicio y no para nuestro provecho egoísta ni instrumental. Igualmente pasa con la ciencia.
SI DESEAN LEER EL PROTOCOLO ENTERO, ESTÁ A SU DISPOSICIÓN GRACIAS AL SACRISTAN SERRANO. ACÁ TIENEN LOS ENLACES DONDE DESCARGARLO:


