Epifanía significa manifestación o aparición. En sentido estricto es la manifestación del Señor, del niño Jesús que es búscado y hallado. Donde aparece en escena un grupo venido de esotérico oriente, tres reyes que buscan a quien adorar.
Es la oportunidad de reconocer en la fragilidad y humanidad del niño Jesús al Dios que se manifiesta, que nos invita y que de pasada nos interpela. Que nos pregunta qué estamos buscando o porqué camino buscamos lo que más deseamos.
Entonces nos queda planteado lo siguiente: lo buscamos a ÉL o no. Y si lo buscamos a ÉL, entonces dónde lo encontraremos. Pues nuestra vida es una búsqueda constante, día a día; una búsqueda de su presencia (de su amor) y eso comienza en uno mismo. El problema es que no buscamos y sin eso no sabemos donde desembarcaremos y si desembarcamos el puerto no es seguro. Ponte a pensar, sin saber que se busca ni los reyes magos hubieran encontrado al más grande tesoro de la humanidad.


