Con un par de posteos anteriores señalé la necesidad de vivir una Navidad con un sentido cristiano verdadero y profundo.
Ahora, si entendiste que es necesario superar la navidad consumista y mirar más allá de los lindos regalitos y las luces multicolor; tienes que centrarte en una persona que se multiplicará en Navidad: Jesús que se encarnará en cada niño pobre, en cada mamá soltera y llena de hijos con hambre, en cada excluido de cualquier tipo, en los rechazados, en los olvidados, etc., pues allí está Jesús y el pesebre es el mundo o contexto en el que vive. Ten cuidado en no superponer simplemente al niño Jesús y su pesebre a esas realidades. Son esas realidades, esas situaciones reales, donde Jesús se encarna y nos interpela.
Porque la Navidad es ENCARNACIÓN. Dios no solo nos "visita", sino que se hace uno como nosotros y se hace niño, un bebe, que sin nuestra ayuda (como todo bebe) no podría vivir ni desarrollarse como persona. O sea, necesita de NUESTRA COLABORACIÓN, de nuestras ganas y energías.
Qué más decir, ese es un llamado para todos. Deseándoles una FELIZ NAVIDAD y con un deseo firme de vivir fraternamente sin olvidar nuestro ser solidario ni dejar la esperanza de lado.

Foto tomada de aquí.


