Cortina de humo o no, como lo afirma en un excelente artículo César Hildebrandt, el fútbol sigue entusiasmando al peruano promedio. Si tomas un taxi, casi todos los taxistas reniegan del futbol, de los clubs, de la selección, de los dirigentes, de todos!

Pero qué sucede que siguen prendidos de sus radios escuchando los "debates" rídiculos y que no llegan a ninguna parte. Que el colorado es mermelero, que el gordo trujillano del 2 es gay, que el otro del 4 es mujeriego, que los de cmd arrugan, que tal o cual es argollero, etc., y quien saca provecho de todo esto es Magaly TeVe que se revuelca en la mierda que seguimos y seguimos consumiendo. Lo más sano por ahora, y más adelante también es apagar el televisor o la radio. O dejar de comprar El Trome o esos otros diarios amarillos. Pero nos sigue gustando la cochinadita, el qué dirán y saber quien es quien, no la apariencia sino eso que esconden debajo de la alfombra. Es un volver a mirarse en el espejo, o no?

Así como se usa la metáfora del plato de lentejas para señalar cuando alquien se vendió o se regalo por nada o casi nada; creo que también es aplicable a la mayoría de peruanos que consumen  información por gusto, sin saber discernir ni filtrar lo que ven, escuchan o leen. Por eso las "cortinas de humo", los psicosociales, los accidentes de carretera y toda la sangre y sentimentalismo mostrado descarnadamente, la falta de respeto por los demás y sobre todo por los más vulnerables. Es terrible, pero nos queda la esperanza que tampoco nos chupamos el dedo y que el fútbol peruano ni los políticos de siempre son la solución a lo que buscamos como personas y como país. No nos fijemos si tal o cual tiene rabo de paja, fijémonos y actuemos que hay muchas cosas por hacer.

 

Goooooooool!!!! JAJAJA!!!
Yo también soy un plato de lentejas
 
Pelota tomada de aquí.