No se confundan, no es un troncho gigante, es un regalo de Mr. Danger Bushhhhh a su Santidad Benedicto XVI. Una especie de "báculo" o bastón fabricado por un texano sin hogar. Más allá de lo anecdótico de la escena, este tipo de encuentros entre el llamado "mesías" Bush y el Vicario de Cristo muchas veces no pasa más allá de la foto porque son tan distintas las agendas que motivan sus vidas; a pesar de apuntar a los mismos objetivos.


