El sábado 2 de Junio un grupo de amigos realizamos una dulzada para recaudar fondos para destinarlos a las obras que realiza un amigo común en Urcos, Cusco, y donde las necesidades materiales y espirituales son urgentes y muy necesarias (como en gran parte del Perú, para variar).

El balance de lo recaudado fue positivo, sobre todo por la colaboración de amigos, algunos de ellos que no vemos con frecuencia. La buena voluntad y la disponibilidad se hicieron presentes. Y no solo por la dulzada en sí, sino por la amistad, la alegría, el esfuerzo, todo atándose con la gracia que Dios nos dá y que nosotros con nuestras manos, nuestras ideas y compromisos tratamos de llevar adelante, algunas veces fallando, pero siempre avanzando. Eso es lo que veo.

Para los que se quedaron hasta el final (no pensamos acabar taaaaaan tarde) todo se fue expresando con música. Nuestra amiga Giovi nos sorprendió con un software de karaoke (en su laptop) con ¡¡¡17 mil canciones!!! Hasta la canción menos pensadas estaban allí.

Recién entendí el gusto por el arte del karaoke, para comenzar hay que tener buena voz; pero al final a mi pedido pusieron reggeatón y eso si que fue divertido. Sugerencia: tomar un curso de lectura veloz jajaja. Super divertido. Intenten cantar en karaoke la dichosa Gasolina de Daddy Yankee y me entenderán.

Ya ven que de a poco se suman esfuerzos y hasta nos podemos divertir sanamente. Entretando  ya tenemos pensado repetir y mejorar esta experiencia y sobre todo organizarnos para ayudar MÁS y MEJOR a quienes necesitan muchas veces vemos como extraños.

Gracias, muchas gracias a quienes colaboraron.