¿Qué Iglesia queremos en el Perú?: ¡Este tema es para jorobarse!
En primer lugar considero que el tema de creer en algo o en alguien es importante, es una dimensión fundamental de nuestra vida; porque hasta los que no creen o tienen sus dudas bien fundadas, a fin de cuentas, creen en algo o en alguien. Vaya a saber uno en qué especificamente.
En segundo lugar, la fe (eso que se cultiva y debería ir creciendo con buenas raices mismo granito de mostaza) juega un papel central en la percepción y en las decisiones de los creyentes, tanto en cuestiones personales como en la dimensión social donde todos estamos hermanados por obra y gracia de un Salvador y de su Mensaje.
En tercer lugar, ese lugar común (por ponerle un nombre light al asunto) donde se reune todo creyente es la Iglesia (no hablo del templo, sino de la Iglesia como Comunidad…); una Iglesia que ha pasado y sigue pasando por momentos de oscuridad y de luz. Preguntémonos en que momento estamos, es bueno cuestionarse, abrirnos a través de un buen discernimiento en qué momento vivimos y qué es lo que mejor conduce a fin último de nuestra creación y de nuestra existencia como personas y como sociedad.
Todo esto, que suena a un rollo más para la mayoría, es para mi algo vital. Aunque muchas veces nos llenamos la boca de buenas intensiones y dejamos de hacer el bien y volvemos a caer allí donde no deberíamos volver más. Esa vitalidad, desde mi experiencia está mediada desde la experiencia personal y comunitaria que los creyentes poseemos y muchas veces ni cuenta nos damos.
Así, cuando veo tanto ataque por un lado y tanta franela por el otro sobre los temas en torno a la Iglesia Católica; tanto veneno y tanto autobombo, la verdad me dan ganas de agarrar a patada limpia a unos u otros. Pero se que no debo, tampoco quiero y siento que ni deseo hacer eso.
Pero como me gusta la sazón, el picantito, que nos puede hacer degustar o despertar los sentidos, acá tienen el texto que leí vía correo electrónico y que muestra una serie de hechos que me han dejado entre helado y sin respuestas (todavia) a la realidad eclesial que vive el Perú.
Provecho y servido…
CaretasEdición 1960
25/Ene/2007
Política :::: Sacerdotes del sur andino denuncian abusos de obispos del Sodalicio y Opus Dei. Fieles toman templo de
Macusani y reclaman “respeto a su cultura”.
Ayaviri: Hostias Con Ají
Fuera del Edén .
Luego de 33 años de servicio en Ayaviri, el padre Fritsch
fue expulsado de la prelatura.
El padre Francisco Fritsch abre el portón de madera de su
casa y se deja ver un jardín lleno de gladiolos rojos. Lo
encontramos en su apacible ostracismo, en la afueras de un
poblado del sur andino –que agrupa a las prelaturas de
Ayaviri, Juli y Sicuani.
Para llegar a él fue necesario viajar cuatro horas por una
carretera que bordea villorrios e ingentes pampas que no se
siembran, porque la helada lo quema todo.
En medio del silencio de la puna, es común que un campesino
dedique un día de trabajo para ascender un enorme cerro y
llegar a la cruz enclavada en lo alto. El objetivo es hacer
penitencia por algún pecado cometido.
El Crimen de Fritsch
Aunque viste chompa crema y jeans hay algo en los pequeños ojos de Francisco Fritsch que delatan su sacerdocio. Aquel que lo llevó a pueblos como el de Antauta (Puno), a 4,250 m, donde puso el pecho para defender a unos nueve mil pobladores frente al abuso de terroristas, paramilitares y empresas mineras.
Ha cambiado la estola de lana de alpaca por un par de tijeras de jardinero, aunque su espíritu misionero lo lleve a consagrar clandestinamente la hostia.
Su pecado fue hablar, a nombre de varios sacerdotes, en la toma de posesión del nuevo obispo de Ayaviri, Kay Schmalhausen, el pasado 30
de abril.
La catedral rebosaba de pobladores e invitados del Sodalicio de Vida Cristiana, movimiento al que pertenece el nuevo obispo. Frente a personalidades como el nuncio apostólico Rino
Passigato, Fritsch se atrevió a decir “que el pueblo cristiano quechua, luego de 500 años de evangelización, merecía tener un obispo quechua”.
Luego de unos días, y después de 33 años de servicio, lo retiraron de su prelatura y le recomendaron volver a su natal Francia.
A Lomo de Burro
La entrevista realizada al padre Fritsch, el sábado 13 de enero, coincidió con la toma de la iglesia de Macusani –una de las principales de Ayaviri– por varias decenas de pobladores
que exigían la salida del sacerdote chileno Gustavo Mordones.
La consigna “era sacarlo del pueblo montado en un burro”, dijo a CARETAS Prisco Lino, vicepresidente del consejo parroquial.
Acusaban a Mordones y a las hermanas de Lumen Dei –designados a esta zona por el obispo Schmalhausen- de no respetar las costumbres del lugar y de quemar los juguetes
donados en una campaña radial por considerar que “eran diabólicos”.
Según los pobladores, las declaraciones y los cambios impuestos por los obispos de Ayaviri y Juli han suscitado un creciente rechazo en las comunidades.
El obispo de Juli, José María Ortega –designado a esta zona el pasado 25 de abril–, expulsó a un seminarista de la casa de formación por jorobado. Ortega, quien es miembro del Opus
Dei, también dudó en la misa de difuntos del primer sacerdote aimara, Domingo Llanque, si “el padre estaba en el infierno o en el purgatorio”. La familia organizará pronto una “misa de
desagravio” por las palabras del prelado (ver entrevista).
Asimismo, según la agencia del Sodalicio, Aciprensa, los obispos Schmalhausen y Ortega prometieron el pasado 10 de octubre “que harán todo lo que esté a su alcance para revertir el deterioro de la fe y la moral en sus respectivas prelaturas”.
Los postes de Ayaviri e Ilave comenzaron a amanecer con panfletos en los que se insulta a los obispos y se lanza una grave advertencia: “… la Fe no es patrimonio de nadie, los
templos donde está el cura Carrión, Kay y José María no es patrimonio de ellos, pertenece al pueblo entero y al pueblo se la darán o el pueblo lo tomará”.
Opción por los pobres
En palabras del obispo emérito de Puno, Jesús Calderón, en la década del terrorismo “la labor antelada de la Iglesia con los pobres del sur andino evitó que se repita la tragedia de
Ayacucho”. El Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación confirma los hechos.
Los vigorosos representantes de la Iglesia organizaron marchas por la vida, denunciaron la desaparición de personas y solían apersonarse en las delegaciones policiales para exigir el
respeto a los derechos de los comuneros.
Brígida Chevallay, quien dejó su natal Suiza hace 25 años para internarse como misionera en Ayaviri, recuerda cómo en una oportunidad liberó con el padre Fritsch a noventa
comuneros de la localidad de Ajoyani, quienes habían sido capturados injustamente por los sinchis.
La Iglesia en esta región del Perú estuvo marcada por una “opción preferente por los pobres”, descrita en el Concilio Vaticano II y las asambleas episcopales de Medellín y Puebla.
Desde 1975, en la IV Asamblea de obispos del sur andino, los prelados comprometieron a la Iglesia a trabajar “para que las clases oprimidas logren la liberación que anhelan, no con
consejos desde fuera sino compartiendo sus luchas concretas”.
Por el contrario, el estilo de la pastoral de los nuevos obispos ha motivado numerosas cartas de sacerdotes, religiosas y pobladores. El padre Hilario Huanca, por ejemplo, reclama por los maltratos y despidos de algunos presbíteros de Ayaviri, y solicita a la Conferencia de Religiosos del Perú que interceda para facilitar “un diálogo eficaz” con el obispo.
Otros cuatro sacerdotes –Manuel Vassallo, Luis Jesús López, Luis Zambrano, Juan Gnaldi y Marcos Degen– también redactaron una carta de renuncia al seminario de Chucuito (que
pertenece a las prelaturas de Ayaviri, Juli y Sicuani), y expresaron su desacuerdo con la “forma excluyente y hasta ofensiva” de tratar las diferencias.
¿Perspectiva de diálogo?
Consultado por CARETAS, Schmalhausen dijo que se ha tomado como declaraciones suyas
algunas frases que “no son del todo precisas”. Agregó que se necesita “corregir, potenciar, y sacar adelante las cosas buenas que ya se han hecho en su prelatura, y lo mucho bueno que hay por hacer”.
Tanto el obispo de Ayaviri como el de Juli afirmaron que están dispuestos a dialogar con aquellos que los han denunciado por malos tratos.
De otro lado, el pasado 11 de diciembre, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos,
destacó al padre Fritsch por su labor de defensa de la vida y los derechos de los pobres en Puno. A pesar de ello, tanto él como Brígida Chevallay y otros agentes pastorales
abandonaron Ayaviri con la amarga sensación de salir por la puerta falsa.
Fritsch comenta que su piel ya ha sido curtida por la exclusión: hace más de 33 años, el gobierno de Pinochet lo apresó en los valles de Copiapó y lo deportó luego de torturarlo con simulacros de fusilamiento. “Estuve en un cuartel militar que tenía muchos presos políticos.
Antes del interrogatorio, te vendaban los ojos, te ponían la pistola en la sien y luego disparaban al aire, nunca sabías si se trataba de una verdadera ejecución” –describe el
sacerdote.
Al final de la entrevista, Fritsch nos dice que seguirá trabajando en la Iglesia, donde pueda, aunque quiere demasiado a este pueblo como para irse.
Mientras arregla el jardín recuerda el consejo que le dio uno de los obispos del sur, cuando llegó hace más de treinta años: “durante el primer año, no hagas nada, sólo escucha a este
pueblo, mira a su gente, respira el aire de los Andes, saborea el ‘kankacho’ (cordero asado) de Ayaviri y abraza a la Pachamama” (Samuel Ashcallay).
El Sur y el Sodalicio
La prelatura de Ayaviri comprende las provincias quechuas de Melgar, Sandia y Carabaya. Fue creada en 1958 y encargada a los padres de los Sagrados Corazones.
La prelatura de Juli fue creada en 1957 para abarcar la zona aimara de Puno (Moho, Huancané, El Collao, Chucuito, Yunguyo y San Antonio de Putina). Desde el inicio estuvo
bajo la conducción de los misioneros estadounidenses de Maryknoll.
Según la psicóloga Lupe Jara, en el libro “Ser Iglesia en tiempos de Violencia”, desde mediados del siglo XX hasta el 2006, “el sur andino se comprometió con las mayorías
marginadas que buscaban transformar la realidad social del altiplano”.
El Sodalicio de Vida Cristiana fue aprobado por el Vaticano en 1997. Lo integran sacerdotes y laicos consagrados que se dedican a tiempo completo al trabajo eclesial. Su fundador es el peruano Luis Fernando Figari.
Capilla Ardiente
Con inmutable franqueza, obispo de Juli confiesa que expulsó a un seminarista por tener una joroba.
Obispo de Juli responde directamente. Al lado.
Padre D. Llanque ejerció 36 años de sacerdocio
en parroquias de Juli. Publicó 9 libros sobre el
valor de la cultura aimara.
En la plaza de Huancané, el obispo de Juli, José María Ortega –miembro del Opus Dei–, nos responde luego de celebrar la eucaristía. Acepta que en la misa de difuntos del primer sacerdote aimara dudó si éste se encontraba “en el infierno
o en el purgatorio”. Advierte que su peor defecto
es hablar sin tapujos.
–¿En el ámbito del sur andino ha habido un exceso de ideología más que evangelización?
–Le he dicho a mis sacerdotes que no pueden meterse en política. Las instituciones sociales de mi prelatura estuvieron muy pegadas a temas como la Concertación de Lucha Contra la Pobreza que es un asunto del Estado, un asunto político. Luego, todo el tema de la Comisión de la Verdad.
–¿En Ácora, en la misa de difuntos del sacerdote Domingo Llanque, usted dijo “que no sabía si el padre estaba en el infierno o en el purgatorio”?
–O en el cielo, sí.
–¿Era pertinente decirlo en una misa de difuntos?
–Yo predico lo que tengo que predicar. Era mes de noviembre y hay que predicar las verdades eternas, juicio, muerte, infierno y cielo.
–¿Hay un seminarista, Edwin Ramírez Pichini, que salió del seminario de Chucuito por tener una discapacidad?
–Ah, tenía una joroba. Sí, yo conversé un día con el rector y, bueno, le dije “mira, tú sabes que a veces estas cosas… que si un sacerdote tiene una joroba que le va creciendo cada vez más… tú sabes que en un sacerdote esas cosas hay que cuidar”.
–Pero, perdón, ¿usted le dijo que no podía seguir porque era jorobado?
–Yo le pregunté y me dijo que tenía una joroba. Evidentemente, según el Derecho Canónico hemos de cuidar un poquito estas cosas.
–¿Y el Derecho Canónico qué dice explícitamente?
–Cuando hay cosas de defectos físicos, es mejor invitar más bien que no se ordenen sacerdotes. No es ningún canon. Pero sí dice que para candidatos para el sacerdocio hemos de ver hasta físicamente. Vamos a decir, defectos físicos que son pronunciados, hay que procurar… porque se pueden burlar luego del sacerdote. Pero además tiene un carácter muy grave porque siempre reacciona muy fuerte.
–¿Le preocupa que haya panfletos en Ilave, en los que la población se opone a la visión pastoral de los nuevos obispos de Ayaviri y Juli?
–La verdad, no. No creo que sea gente de mi prelatura, creo que es gente de fuera. Pero sí me hicieron leer el panfleto y puedo decir que es una persona que conoce de la Iglesia. Puede ser un sacerdote, un religioso, una religiosa. No lo sé.
Este artículo está en la página web de Caretas pero con acceso restrigido (previa subscripción).
Aquí tienen un link relacionado a este tema:
http://peruanista.blogspot.com/2007/01/el-opus-dei-y-los-jorobados-en-peru.htmlDicha noticia desde Chile: http://www.emol.com/noticias/internacional/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=243600
La noticia desde Aciprensa: http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=15529&PHPSESSID=84810f494305c53d2848f92b49cd73ec



Salud, Milanta. ¿Aparece por ahí en esa revistita quién escribió ambos artículos?
Uf, habría tanto que decir… y tan poco, al mismo tiempo…
Comment by Kike — January 30, 2007 @ 1:50 am
Buenas: preguntaba que quién escribió esos artículos en la revistita.
Sobre esto habría tanto que decir, y tan poco al mismo tiempo…
Comment by Kike — January 30, 2007 @ 11:05 am
Kike, hola! Salud!
Te envié a tu correo el artículo tomado de la web de Caretas y que no se puede ver porque necesitas estar registrado y pagar tu subscripción.
Como verás por ningún lado aparece el autor de dicha información y asumo que la revista respalda, al publicar dicha información, el contenido polémico que ya has leido.
Si aún te queda la duda, pues habrá que averigüar en el staff de periodistas de dicha revista.
Pasando ya al tema mayor, es cierto que hay muchas cosas que decir, otras que seguro ya no valen la pena comentar pero siento que hay que tomar distancia y posición frente esta clase de información.
¿Todo o nada? ¿O nos vamos a los extremos o tratamos de encontrar puntos de quiebre? Me imagino que muchos Obispos se habrán mordido la lengua y tuvieron que apoyar el comunicado de la Conferencia Episcopal en respaldo de los Obispos cuestionados. Si revisas el blog de Xavier Pikaza hay un interesante posteo sobre este mismo tema y sobre todo los comentarios están muy interesantes. Yo no sabía que X. Pikaza tenía su blog, en la universidad había leido un par de libros suyos; uno muy bueno sobre la Eucaristia (Santa Misa para los lectores tradicionalistas jeje) y el otro sobre pastoral…
La cuestión es que lleguemos a conocer la Verdad y que sea participada desde sus protagonistas. Yo solo quiero añadir que la Iglesia, felizmente, no es solo la Jerarquía y que el ser Pastor de Ella tiene que tener “el tercer grado de humildad” o sea un seguimiento e identificación total con Cristo. Aprender a morir para dar vida y vida Eterna desde la Cruz. Asu ya no sigo se me salió el sermón jajaja xD
Comment by milanta — January 30, 2007 @ 1:57 pm
Hola, Milanta:
¿Y desde cuándo Caretas se preocupa por la salud de la Iglesia en el Perú? ¿Desde cuándo Caretas se toma la molestia de enviar a alguien a Puno y hacerlo caminar cuatro horas hasta llegar a la casa de un sacerdote para entrevistarlo y publicar columna tras columna de un reportaje?
A ver, veamos: durante un tiempo trabajé en un colegio. Bueno, eran mis prácticas preprofesionales. Casi al finalizar el periodo, hubo una serie de desavenencias entre lo que el director esperaba de mi desempeño y lo que yo hacía. El director consideró que mi actuar no se ajustaba a lo que el colegio quería/necesitaba/esperaba/demandaba de un profesor. Ergo, me agradecieron mi participación al final del año y no me llamaron para el año siguiente. Me fui a mi casa y todo tranquilo.
¿Vino Caretas hasta mi casa en el Callao a tomar mi declaración? ¿Vino Caretas a denunciar que el director de dicho colegio era un prepotente? ¿Invirtió la revista Caretas un par de soles en enviar a alguien a averiguar qué ocurrió? No. En cambio sí invirtieron buena plata en enviar a alguien a Ayaviri. ¿Por qué ahí sí?
Cuando en una institución uno de los miembros no cumple las expectativas que la institución tiene sobre él —y si la institución tiene una misión específica y escoge a sus miembros— entonces se le invita a cambiar. Si no quiere cambiar, se le invita a retirarse. Si no quiere retirarse, se le retira. ¿Dónde está el problema? ¿Cuántas veces no le habrá pasado lo mismo al redactor del artículo y nadie fue a escribir su historia?
Pero no. Cuando ocurre con la Iglesia, y con la Iglesia en Ayaviri, y cuando se trata de alguien premiado por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos —que está ya emparentada con una vieja manipulación mediática que perjudica al primado del Perú—, entonces, sí, ¡zas!, hay que ir a Ayaviri.
Eso pasa cuando el artículo se escribe con motivaciones no muy sanas ni claras. Eso pasa cuando el artículo no se firma. Muestra clara de lo tendencioso del asunto es el cuarto subítulo: no tiene desperdicio. ¿Alguien puede explicar el porqué de los signos de interrogación?
Es verdad que el que redactó este escrito se cuidó de llamar por teléfono a Schmalhausen a preguntarle su opinión. Nadie lo podrá acusar de no haber ido a buscar a la otra parte para que haga sus descargos. Correcto. Sin embargo, ¿cuánto habrá hablado con el obispo? ¿Cinco minutos? ¿Tres? ¿Diez? ¿Podemos creer que lo único que dijo el prelado fueron esas únicas dos líneas? Y qué bien puestas en contexto, ¿verdad?
Muy bien, eso con respecto a la intención. Pero ¿qué decimos del contenido del artículo? No queda claro nada. ¿De qué se acusa a Schmalhausen? ¿Se le acusa de prepotente? No. ¿Se le acusa de corrupto? No. ¿Se le acusa de haber violado a sus acólitos? No. De nada se le acusa. El redactor del artículo, haciendo gala de conocer bien su ciencia de presentador de información, se guarda bien de no emitir ningún juicio. Pero lo hace a tal extremo que termina no presentando ningún problema. Él no lo presenta. Lo presenta la gente que él presenta. Nos habla de pancartas. Nos habla de protestas populares. Nos habla de amenazas de tomas de lugares y de lugares tomados. El mensaje es claro: la gente no está contenta.
Muy bien, la gente no está contenta. Pero ¿por qué? ¿Se ha tomado la molestia de averiguarlo? Cuando a algunos ambulantes los desalojan de un lugar todo el mundo dice “Qué bonita está ahora Lima”. Y, claro, muestran a los desalojados haciendo revuelta, pero ¿se tomaron la molestia de averiguar cuál fue el problema? Si a los desalojados les proponen algo mejor, entonces queda claro que el desalojo fue para bien. Por supuesto: fácil no es. Nada que valga la pena es fácil. Pero cuando hay razones buenas, constructivas y edificantes, puede no gustarte el procedimiento, pero el resultado es bueno.
¿Basta con mostrar gente quejándose y a un empleado destituido para decir algo en contra de Schmalhausen? En mi humilde opinión, no. Sí es suficiente, en honor a la verdad, para decir: “Aquí hay algo raro”. Y es suficiente para ir e investigar. Pero eso no han hecho estos señores de Caretas. Tan solo han ido, han dicho que a Fulanito, que ha recibido un premio, me lo han botado de su chamba. Y no dicen por qué ni qué tiene de malo.
La Iglesia tiene sus propias reglas, que no obedecen a los fines de este mundo. La Iglesia tiene su propia dinámica, que se acomoda a las exigencias de un Reino sobrenatural. La Iglesia tiene sus propios problemas, que muchas veces no serán captados ni comprendidos por el ojo ignaro. Hay que informarse para entenderlos. Hay que leer primero para escribir. ¿Se tomaron la molestia de averiguar qué dice el derecho canónico sobre la idoneidad canónica de un candidato al sacerdocio? Seguro que no. ¿Se tomaron la molestia los señores de Caretas de averiguar por qué fue separado Fritsch? ¿Lo han investigado? ¿O alguien en verdad se cree eso de que la razón para que haya sido separado es la frasecita que pronunció en la toma de posesión de Schmalhausen? Espero que no, que tan imberbes no somos.
Comment by Kike — January 31, 2007 @ 2:32 am
Acabo de leer tu comentario. Estamos de acuerdo, Milanta. La búsqueda de la verdad está inscrita en el corazón del ser humano, y debe ser el hilo conductor de nuestras acciones personales e institucionales.
La Iglesia, antes que nadie, debería dar el ejemplo de búsqueda de la verdad. ¿Hay que investigar? ¡Que se investigue! Estoy cien por cien de acuerdo contigo.
Pero que no me traigan artículos como el de Caretas, que de búsqueda de la verdad no tiene nada.
Que nos respeten a los lectores. Eso pido.
Comment by Kike — January 31, 2007 @ 2:36 am
Hola, gracias Kike por tus comentarios. Gracias por compartirnos, pues he visto según las estadísticas por posteo que este tema es del interés de un sector de internautas.
La lección de esto, a mi entender, es que la historia debe ser contada desde todos los protagonistas. Así es, TODOS y como ya dije buscando la Verdad y etc etc etc
Acá va una noticia que siento toca este tema desde una perspectiva real y bien meditada.
Choprove!
Santo no es el que nunca peca, sino el que se arrepiente y se reconcilia, dice el Papa
Al presentar las figuras de tres colaboradores de san Pablo
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 31 enero 2007 (ZENIT.org).- Los santos no son personas que nunca han cometido errores o pecados, sino quienes se arrepienten y se reconcilian, considera Benedicto XVI.
Y esta constatación es un motivo de consuelo personal para el mismo Papa, como él mismo confesó en la audiencia general de este miércoles.
Ante algo más de seis mil peregrinos, el pontífice dedicó su intervención semanal a presentar la figura de tres de los más cercanos colaboradores del apóstol Pablo –Bernabé, Silas y Apolo–, figuras destacadas de la primera evangelización.
Al repasar sus respectivas biografías en el Aula Pablo VI del Vaticano, el Papa constató que en ocasiones, Pablo tuvo enfrentamientos con ellos, al menos con Bernabé, a causa de divergencias sobre cuestiones concretas.
«Por tanto –constató–, también entre los santos se dan contrastes, discordias, controversias». Y esto es para mi muy consolador, pues vemos que los santos no “han caído del cielo”».
«Son hombres como nosotros, con problemas complicados –siguió aclarando–. La santidad no consiste en no equivocarse o pecar nunca».
«La santidad crece con la capacidad de conversión, de arrepentimiento, de disponibilidad para volver a comenzar, y sobre todo con la capacidad de reconciliación y de perdón», indicó.
«Y todos podemos aprender este camino de santidad», constató.
La intervención del Papa continúa con la serie de meditaciones que está ofreciendo los miércoles sobre los primeros apóstoles y evangelizadores de la Iglesia primitiva. Pueden consultarse en la sección «Audiencia del miércoles» en la página web de Zenit (www.zenit.org).
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Comment by milanta — February 1, 2007 @ 12:07 pm
no estoy de acuerdo con kike.
habló como si fuera un tema de la iglesia, pero los sodalicios son políticas y esta lucha es una lucha política entre la iglesia. no denuncio a caretas por hablar de este tema cuando no tienen interesa en la iglesia; tampóco denuncian que ofrezcan sus criticas de dicho grupo.
me atreve decir que caretas no tiene porque hablar de los sodalicios? tal vez debe leer más sobre esta secta para saber que ya hayan infiltrado todas partes del sistema político del perú.
Comment by sir m. — February 23, 2007 @ 3:01 pm
Es aberrante ver como algunas personas no se dan cuenta del mal que hacen a la sociedad y a la iglesia las sectas en el mundo, sectas como el sodalicio de vida cristiana donde lavan cerebros y crean fanaticos que sirven a sus superiores como amos.
Acaso Dios envio a su hijo Jesus a que le enseñe al mundo a ser autoritario, altanero y sentirse superior a todos? No, falso, vino a darnos una leccion de amor, de humildad de perdon, de amar a todos sin restricciones, de bondad de hacer el bien sin mirar a quien, de amar a los demas como a nosotros mismos, vino a enseñarnos a vivir en paz. Las personas que integran estas sectas como el opus dai, el sodalicio u otras mas, hacen exactamente lo contrario de lo que Jesus nos vino a enseñar y por lo cual murio crucificado.
No solo Caretas, sino todos deberian investigar mas a fondo que hay detras de todas estas sectas es un deber periodistico mostrarle al mundo la verdad.
Comment by Rodrigo — March 15, 2007 @ 4:06 pm
Bueno, no estoy de acuerdo con llamar sectas al Opus Dei ni a los Sodálites. Que tienen prácticas que podemos percibir como cuestionables, sin saber el real sentido de lo que se persigue con dichas prácticas, es algo que muchos hemos visto y hasta nos preguntamos el porqué de ellas (¿tiene sentido hoy en día, por ejemplo, hacerse heridas en el cuerpo? ¿O hay otras maneras de mortificarse y mejor aún identificarse con el dolor de Cristo?). Pero creo, de todas formas, es un lado de la historia. Y si vemos la historia de la Iglesia tendremos un buen número de ejemplos de congregaciones que en su época fueron tildadas hasta de anticristianas, masónicas (una vez ví un cuadro de San Ignacio de Loyola con el típico gesto masónico en el brazo derecho jeje), herejes, etc. Así que no es novedad todo esto.
Comment by milanta — March 15, 2007 @ 4:16 pm
Hoy he leido en la revista Con Nuestro Peru, Sodalicio y Opus Dei luchan por el dinero.
En el link: http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1744&Itemid=1
la pagina principal es:
http://www.connuestroperu.com/
Comment by Ignacio — March 31, 2008 @ 5:39 pm
a un me gusta mucho
Comment by frank pumainca cusihuaman — October 14, 2008 @ 10:12 am