Mientras que uno ya murió (Pinochet), otro ya va camino al mismo destino (Castro) y muchos otros en algo o en mucho similares a ellos han resucitado o pueden hacerlo gracias a la amnesia colectiva y a la falta de amor y dignidad frente a la verdad y la justicia; mientras sigamos iguales, sin meter el dedo en la herida para que de una vez salte la pus y podamos curarla como se debe, mientras la indiferencia, la apatía y el individualismo no nos permitan pensar como país, como proyecto y como nación; pues nada bueno pasará y nada bueno ayudará a la mayoría que reclama una vida mejor, o simplemente mejores condiciones para poder salir adelante.

Repito, unos mueren y se van dejando un rastro de dolor e indignación, otros van dejando una estela de hechos ejemplares dignos de imitar y que son inspiradores. Cada uno sabe quien es quien, no somos tontos ni torpes para no darnos cuenta de eso. Otros siguen vivos y se aprovechan de otros vivos no tan "vivos". Otros esperan "resucitar" y seguir viviendo a costa de esos no tan "vivos". La pregunta es ¿estoy vivo o soy "vivo", estoy muerto o me hago al "muerto", o quiero "resucitar"?

El cuerpo de Pinochet es velado en la Escuela Militar de Chile.
Soldadito: Uy este gallo ya está frío po, ¿Ahora dónde estará?