Es casi inevitable, no hay muchos que decir, no hay mucho por comentar: simplemente se va apoderando y dejando muertos y heridos (física, social y psicológicamente).
La VIOLENCIA que vemos luego de las elecciones y que también se reproduce en los ámbitos privados (como la familia) de nuestra vida ya no son ajenos ni casos pretendidamente aislados como siempre se quiere ver.
Parece que vamos a estallar y pronto; como personas o como sociedad corremos ese riesgo.
La insatisfacción, la pobreza, la marginación y la falta de inclusión por un lado y por otro los caprichos, la ignorancia, la falta de argumentos y la intolerancia se van mezclando para silenciosamente minar nuestra vida y nuestras seguridades.
Ciudado, a prevenir, a vigilar, a cuidar, que la violencia nos puede sorprender "a la vuelta de la esquina"…



(COMPLETO LA INFORMACIÓN CON ESTE IMPORTANTE INFORME SOBRE LAS ELECCIONES REALIZADA POR PILAR TOVAR)
Lima, 4 de noviembre del 2006
ELECCIONES REGIONALES Y MUNICIPALES
Pilar Arroyo R.P.
Instituto Bartolomé de Las casas
Los resultados, a la fecha (tomando en cuenta el 98.742% de actas computadas) del proceso de elecciones regionales son los siguientes (1)
Región Organización Política Elegido Edd Profesión
Amazonas Fuerza Democrática Ramiro Altamirano 44 Ing. Agrónomo
Ancash Mov. Ind. Regional Cuenta Conmigo Joaquín Álvarez 39 Contador Técnico
Apurímac Frente Popular Llapanchik David Salazar 46 Ing. Industrial
Arequipa Arequipa,Tradición y Futuro Juan Manuel Guillén 65 Filósofo
Ayacucho Mov. Ind. Innovación Regional Ernesto Molina 58 Ingeniero Forestal
Cajamarca Fuerza Social Jesús Coronel 53 Economista
Callao Mov. Ind. Chim Pum Callao Alex Kouri 42 Abogado
Cusco Unión por el Perú Hugo Gonzáles 53 Periodista
Huancavelica Proyecto Integracionista de Comunidades Organizadas Federico Salas Huanuco Frente Amplio Regional Jorge Espinoza 71 Abogado
Ica Partido Regional de Integración Rómulo Triveño 59 Químico-Farmac.
Junín Convergencia Regional Descentralista Vladimiro Huaroc 58 Antropólogo
La Libertad Partido Aprista Peruano José Murguía 69 Ing. Sanitario
Lambayeque Partido Movimiento Humanista Peruano Yehude Simon (reelegido) 59 Médico –Veterinario
Lima Metropolitana Unidad Nacional Luis Castañeda (reelegido) Abogado
Lima-Región Partido Aprista Peruano Andrés Tello
Loreto Fuerza Loretana Iván Vásquez 47 Periodista
Madre de Dios Mov.Ind. Obras siempre Obras Santos Kaway 66 Contador
Moquegua Mov. Ind. Nuestro Ilo-Moquegua Alberto Rodríguez 55 Téc Agropecuario
Pasco Movimiento Nueva Izquierda Félix Rivera 61 Educador
Piura Partido Aprista Peruano César Trelles (reelegido) 70 Cirujano Dentista
Puno Avanza País – Partido de Integración Hernán Fuentes 46 Abogado
San Martín Nueva Amazonía César Villanueva 60 Lic.CC Administ.
Tacna Alianza por Tacna Hugo Ordoñez 61 Economista
Tumbes Mov. Ind. Regional Faena Wilmer Dios 44 Ing.. Sistemas
Ucayali Integrando Ucayali Jorge Velásquez 40 Abogado
A pesar que desde Lima es difícil manejar toda la información que nos permita una opinión certera, nos arriesgamos a adelantar algunas afirmaciones al respecto:
I.- LOS DERROTADOS
Los grandes derrotados en estas elecciones son los partidos nacionales que tuvieron un buen desempeño en las elecciones presidenciales de este año: APRA, Nacionalismo, Unidad Nacional y Fujimorismo
1.- APRA
En el caso del Partido Aprista Peruano, diversos voceros partidarios han tratado de desvirtuar esa afirmación, pero una simple operación matemática desvirtúa todos sus argumentos. En las elecciones del 2002 ganaron 12 regiones hoy, con suerte, tendrán 3: La Libertad, Piura y tal vez Lima Región. A nivel de alcaldías provinciales han obtenido 15 de las 195 existentes.
Este traspié del aprismo tiene varios factores explicativos: el primero, y más importante, es la mala (y mediocre en otros casos) gestión realizada por sus anteriores presidentes regionales. Una segunda, igualmente decisiva, son las pugnas internas que se dieron en cada región, debido a que muchos de los candidatos fueron impuestos desde Lima, sin tomar en cuenta la voluntad de las bases. Otro motivo que dan algunos analistas es que la menguada votación aprista refleja el malestar de la ciudadanía porque hasta ahora no se ven señales del “cambio responsable” ofrecido por Alan García en la campaña presidencial.
2) El Nacionalismo
Esta agrupación también ha sufrido una importante derrota. Salvo la Municipalidad provincial de Arequipa no han obtenido ningún triunfo significativo, obteniendo un total de 8 alcaldías provinciales. Las razones en este caso tienen que ver con:
a) el hecho de que Ollanta Humala no ha tenido capacidad de erigirse como líder de la oposición y más bien desde el 4 de junio, fecha de la segunda vuelta, ha dilapidado el importante respaldo político que recibió en ese entonces. Como bien señala F. Eguiguren “la votación de Ollanta fue un respaldo coyuntural y aluvional a un candidato que expresaba el descontento y rechazo de amplios sectores de la población frente al régimen político y al modelo económico”. (2) El reto de Ollanta era convertir ese respaldo en un liderazgo real, permanente y organizado; cosa que hasta la fecha no ha hecho.
b) a la división que se dio entre las dos fuerzas que integraban la alianza nacionalista: Unión por el Perú (UPP) y el Partido Nacionalista. Recordemos que, fruto de dicha división, el símbolo del nacionalismo (la olla) quedó en manos de UPP, habiendo tenido que improvisar un nuevo símbolo (la O) que en tan poco tiempo no llegó a ser bien identificado por sus partidarios. UPP ha obtenido la importante región del Cusco y 14 alcaldías provinciales.
c) a la dispersión generalizada que se dio en sus filas después de las elecciones. Recordemos que bajo las banderas del nacionalismo concurrieron las más diversas corrientes políticas (caciques locales, izquierdistas, militares vinculados a la mafia fuji-montesinista, etc.) constituyendo una verdadera Arca de Noé. Al igual que la figura bíblica una vez acabada las elecciones sus miembros se fueran cada uno por su lado.
3) Unidad Nacional
En el caso de esta alianza electoral, conformada por el Partido Popular Cristiano (PPC) y Solidaridad Nacional, no se puede afirmar que la re-elección de Luis Castañeda a la Alcaldía de Lima Metropolitana sea un triunfo suyo. Bien sabemos que Castañeda corre solo, buscando afirmar sus propios proyectos, que también son presidenciables. Y, además, en el resto del país Unidad Nacional prácticamente no existe, habiendo obtenido sólo 4 alcaldías provinciales.
4) El Fujimorismo
Este movimiento político tampoco tiene nada que celebrar. Esta vez no hubo ningún miembro de la familia Fujimori que les pudiera servir de locomotora, como sí sucedió en las presidenciales, donde la presencia de Keiko les permitió obtener 13 asientos en el Congreso.
II.- LOS TRIUNFADORES
1) A nivel nacional: los Independientes
En primer lugar destacan los llamados independientes, quienes han obtenido 17 de las 26 regiones y 113 alcaldías provinciales. El significado de este triunfo ha generado una interesante polémica entre los analistas. Para la mayoría, es una muestra de la fragmentación política y social que caracteriza al Perú. Para otros, evidencia, más bien la emergencia de nuevos actores regionales y sería fruto del proceso de participación impulsado por el proceso de regionalización en curso.
Al respecto N. Lynch señala que: “la crisis de hace 15 años destruyó la inicial articulación y suma de intereses que se había venido gestando en la sociedad peruana y los políticos se ven hoy en dificultades porque no saben qué representar, peor aún, no sabemos si nuestra fragmentación actual será efectivamente representable. Es difícil distinguir intereses que busquen efectivamente agregarse, a lo sumo tenemos estados de ánimo que los caudillos nacionales buscan interpretar o reclamos muchas veces muy puntuales, que los líderes locales y regionales tratan de expresar” (3)
En un interesante artículo A. Adriánzen cuestiona la afirmación hecha por muchos de que ha aumentado la fragmentación social. Comparando los resultados del 2002 con los de noviembre último afirma que no ha aumentado la cantidad de listas. Y agrega que: “el velasquismo liquidó a las elites políticas (gamonales) en las provincias; luego el senderismo a las sociales; y, por último, el primer gobierno aprista y luego el neoliberalismo, a las empresariales, como sucedió en Arequipa. A ello habría que sumar la crisis de la izquierda que terminó por dispersar a los cuadros políticos provincianos (…) se puede afirmar que podríamos estar frente a la consolidación y/o nacimiento de partidos regionales. Ello explicaría, entre otros puntos, la reducción de listas, pero sobre todo las posibilidades de que estemos frente al nacimiento de nuevas elites políticas regionales”. (4)
Y María Isabel Remy nos recuerda que 11 de los elegidos habían postulado en el 2002, quedando segundos y que 18 de ellos son ya figuras políticas regionales, con una amplia trayectoria. (5). En el mismo foro Ismael Muñoz nos habló de la emergencia de nuevos actores políticos forjados netamente desde las provincias y las regiones. Ello nos habla de la existencia de movimientos y elites regionales, lo que en sí es buena noticia para la democracia peruana.
Vemos pues, la necesidad de profundizar el análisis, para poder aquilatar en su real dimensión la victoria de los “independientes” y sus consecuencias para el país.
2) En Lima: Luis Castañeda Lossio
A diferencia de las elecciones del 2002, esta vez no hubo sorpresas en Lima. El triunfo de Castañeda estaba cantado desde un principio y, aunque ganó por un margen menor al esperado sí funcionó como una efectiva locomotora habiendo obtenido 27 distritos limeños para su agrupación, borrando prácticamente del mapa limeño a Somos Perú.
Si bien no hizo una campaña explícita sí la hizo ampliamente a través de las múltiples obras que la Municipalidad de Lima implementó en los meses finales de su periodo. Aunque fue duramente criticado por su falta de coherencia con su consigna ganadora en el 2002 (“reelección es corrupción”); por no haber asumido sus funciones de presidente regional (6) y por su falta de atención a la seguridad ciudadana; más pesó en el electorado el impacto de las miles de escaleras construidas en las zonas marginales, así como el poco atractivo del resto de candidatos.
Esperemos, por el bien de la capital, que esta vez sí desempeñe sus funciones de presidente regional y pueda afrontar con éxito los principales problemas de Lima, que son: el ordenamiento del espacio urbano, del comercio informal y del caótico transporte público; el manejo adecuado de la basura; y el aumento de la inseguridad ciudadana debido al crecimiento de la delincuencia y al desborde de la prostitución por toda la ciudad.
3.- El Presidente García
Un tercer ganador es Alan García, parece contradictorio, pero así es. Primero porque el pobre desempeño electoral del APRA le permite afirmar su liderazgo al interior del partido. Segundo, porque los resultados de noviembre mantienen un escenario sin oposición alguna. Tercero, porque para poder mostrar resultados positivos en su gestión los gobiernos regionales necesitan entenderse con el Ejecutivo, dada la centralidad de la presencia estatal en el desarrollo de las provincias, en muchas de las cuales, la inversión privada es prácticamente inexistente. Todo ello le da a Alan García la posibilidad de negociar individualmente los reclamos locales y regionales, teniendo así un amplio margen de maniobra.
Coincidimos con Mirko Lauer cuando señala que “A primera vista el archipiélago de las presidencias regionales le presenta al gobierno central un potencial de alianzas políticas más fácil que el damero del Congreso, aunque ambos son esencialmente inestables” (7).
4) Líderes regionales con trayectoria izquierdista
Al igual que en el 2002, en estas elecciones candidatos con una amplia trayectoria izquierdista han ganado, con diferentes camisetas, cargos regionales, provinciales y distritales. A nivel regional se cuentan hasta 10 presidentes con dicha trayectoria: Lambayeque, Junín, Cusco, Puno, Cajamarca, Huánuco, Pasco, Arequipa, San Martín y Tacna (8). Según Remy esto abre un escenario interesante con la presencia de una izquierda moderada con alta capacidad propositiva.
Oscar Ugarte, en el foro anteriormente mencionado, señaló “El contenido de las plataformas de los partidos y movimientos triunfantes es: fortalecimiento de la capacidad de decisión de las regiones, política macroeconómica redistributiva, desarrollo equitativo, políticas sociales inclusivas”. Como bien sabemos, este tipo de plataformas viene de la vertiente izquierdista.
III LA VIOLENCIA DESATADA
En el proceso electoral de noviembre el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) dio cuenta de hechos de violencia en 114 distritos (6.2% del total de distritos del país), habiendo ocasionado la destrucción de 905 actas electorales (de las 60,831 que existen) y la muerte de dos personas (un soldado en Ancash y un civil en Cerro Azul).
Fernando Tuesta, ex jefe de la ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales) señaló que dichos actos de violencia se vienen registrando desde el año 2002. C.Reyna nos recuerda que en esa ocasión “hubo medio centenar de protestas y actos vandálicos, entre quema de ánforas y apedreamiento de locales” (9).
Frente a ello han habido diversas explicaciones:
a) Algunos lo atribuyen a la creciente violencia social que caracteriza nuestra sociedad. M.Lauer señala que “La cosa parece más producto de una nueva cultura política del linchamiento, real o simbólico, de lo que no nos gusta” (10)
b) H. Béjar lo relaciona con el surgimiento de nuevos actores políticos: “Sucede que están surgiendo una multitud de grupos nuevos con capacidad económica, muchos de ellos ligados con el narcotráfico, el contrabando, la producción o el comercio informal. Se trata de grupos familiares que están intentando ingresar al poder político y pelean de cualquier manera para conseguirlo”.(11).
c) W. Ardito agrega el factor elecciones como canal de movilidad social y el problema de los “votos golondrinos”: “cada vez llegan mayores transferencias del gobierno central y en muchos lugares ganar las elecciones locales o regionales puede ser la única forma de obtener ingresos estables. Por ello proliferan los candidatos, el voto se dispersa y el margen para ganar puede ser de poquísimos votos. Quienes tienen escasos escrúpulos, entonces, utilizan electores golondrinos y otras modalidades de fraude. Por eso, muchas protestas producidas en los últimos días no son contra los resultados electorales, como señalan algunos medios de comunicación, sino contra maniobras abiertamente delictivas que las autoridades competentes no enfrentaron” (12)
d) Otros (entre los que se encuentra Alan García, el Premier del Castillo y el JNE) culpan de la violencia desatada a las encuestas a boca de urna y han propuesto que sean prohibidas. Sin embargo, Nelson Manrique hace notar que ellas existen desde 1980 y antes no habían producido violencia alguna. Carlos Reyna coincide con Manrique y señala que la encuesta a boca de urna “es el detonante. No el motivo (…) son el punto máximo de una situación que ya está polarizada”.(13)
e) En cambio, hay quienes señalan que la violencia electoral es una manifestación más de la crisis de representación que estamos viviendo, y expresan el descontento y la falta credibilidad de la población incluso en organismos electorales.
f) Por último otros analistas la vinculan a una falla en la ley electoral que permite a los alcaldes que postulan a la reelección seguir ejerciendo su cargos. Ello hace que muchos alcaldes utilicen el municipio para su campaña, teniendo una clara ventaja sobre el resto de candidatos. Por eso señalan la necesidad de cambiar la legislación electoral para que se aparten del cargo al postular y así evitar suspicacias que desembocan en violencia.
Nos parecen que las explicaciones anteriormente señaladas dan buena cuenta de este creciente y preocupante fenómeno de la violencia electoral. Es importante tomar las medidas del caso para impedir que se vuelva endémica, atacando sus causas y no, como algunos piden simplemente haciendo caer el peso de la ley a quienes la ejercen.
Comment by milanta — December 5, 2006 @ 3:18 pm