La selección peruana de voley femenino ganó su primer partido ante Egipto. Eso nos llena de mucha alegría en contraste con otras disciplinas deportivas, como el fútbol, donde no cosechamos los mismos triunfos. Lo mejor es que este triunfo nos mantiene con ánimos y esperanzas de poder avanzar a la siguiente fase eliminatoria en este Mundial Japón 2006. Un buen comienzo aunque ahora los partidos serán cuesta arriba.

Lo lamentable y muy triste es el interés dispar que se le da a nuestra selección nacional ¡y eso que estamos en un Mundial! No existe una buena cobertura en la televisión por citar un ejemplo. Conocemos poco de las jugadoras, también en contraste de otros personajes del deporte que poco o nada hacen por otras disciplinas y que hasta le hacen reportajes por demás innecesarios y tontos. De un jugador de fútbol (que no le ha ganado a nadie, como suelen decirse entre ellos) uno puede saber hasta que cosas le gusta para comer, que auto tiene, que ropa usa y demás cosas superficiales. Pero de las voleybolistas sabemos poquísimo y seguro seguirá así si no se gana nada mayor a nuestras expectativas.

Finalmente, enterarse en un reportaje de televisión que las jugadoras ganan 3 dólares por día de entrenamiento y 10 dólares por viáticos en Japón es para tirarse de cabezazos a la pared. Que injusticia. Y eso que estamos en un Mundial y que muchas de las jugadoras vienen del extranjero a jugar por el Perú. Que diferente es el trato cuando un "pelotero" tiene que venir a Perú para jugar por la selección, donde inclusive para un amistoso le costean el pasaje por avión y en primera clase; sino los nenes futbolistas se sienten ofendidos y se les baja la moral. Que horror, por decir lo menos.

Ojalá que nuestra selección de voley siga cosechando triunfos y se le de mayor apoyo; porque justo ahí donde hay sacrificio y amor por la camiseta (¡aprende Claudio Pizarro!) uno disfruta más y se identifica más.

 

peruvianas 

¡Arriba Perú!