Atentos, muy atentos. A menos de un mes de las elecciones municipales, 21 días nada más, el ambiente político aún no se calienta como usualmente suele suceder. Básicamente me refiero a Lima, aunque en provincias puede suceder lo mismo. Con la abundancia de candidatos y la falta de creatividad para promover sus candidaturas y sus propuestas el panorama político y electoral se torna aburrido. En la página web del Jurado Nacional de Elecciones uno puede ver los planes de gobierno de la mayoría de los candidatos.

Según Apoyo, Castañeda Lossio es el virtual Alcalde reelecto de Lima. Su silencio prolongado le ha beneficiado y las denuncias no le han hecho mayor daño. Ni él, ni Humberto Lay que va segundo quieren debate. Claro no quieren debate entre todos, aunque Lay quiere solo con Castañeda. A la gente solo le importará lo que se dirán en la recta final, quién se pica más y si hay debate o no; pero igual la apatía continuará. Votar es una costumbre más, no veo que sea una elección muy pensada. Todo pasa, todo fluye, que todo siga igual parece ser la idea en la ciudadanía. Eso porque en Lima las cosas parecen caminar bien, por lo menos mejor que antes. En provincias es otro cantar, allí cada región, cada provincia y cada distrito tiene tu menú de reclamos y reinvincidicaciones. Por eso los partidos políticos la verán negras al interior de país.

Por otro lado, pero dentro de la actualidad política, el Congreso de la República ha aprobado en primera votación una ley que modifica la ley de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI). La llamo ley travesti porque trae su sorpresa. Así que cuidado con la sorpresita, al mejor estilo de los años 90 cuidado con la yucaza. Según esta ley las ONGs serán aprobadas o no según sus proyectos. Si éstos concuerdan con la estratégia de desarrollo nacion seran bienvenidas, sino chau cooperación internacional, chau dinero fresco, chau sueldazos en algunos casos. Como refiere Martín Tanaka, si bien hay malo manejos en algunas ONGs, esta ley va a censurar el trabajo de organizaciones donde muchas veces el estado no llega. Inclusive hay una parte en la ley donde una causal para ser fiscalizada una ONG es si contraviene las buenas costumbres. El debate continúa, hay que estar atentos.

Acá hay dos cosas que quiero resaltar. Primero es poner de antemano la idea de que tenemos un proyecto o estrategia de desarrollo nacional. Desde mi punto de vista eso es impreciso o en todo falso. No tenemos dicho proyecto porque la institucionalidad democrática recién se está levantando luego de muchos años de haber sido usufructuada y convertida en meros espacios de conveniencias personales o sectarias. Y con esta modificación a la ley se está volviendo a lo mismo y no se construye dicho proyecto de desarrollo. Claro que hay propuesta como en el Acuerdo Nacional que dan lineamientos pero eso no es suficiente, falta toda una estructura de gestión especializada que mueva las "maquinarias" en favor del desarrollo, de las libertades y del empoderamiento de las personas y de las regiones. Pero eso aún lo veo en el papel y no en la práctica. Justamente las ONGs se han caracterizado por hacer un trabajo puntual que en varios casos ha sido productivo. En educación, en salud, en ecología, etc., por citar algunos campos de acción concreta. Pero con esta ley, si a papá gobierno no le gusta tu ONG pues chau, ya fuiste.

Finalmente y en segundo lugar, imagínense si la famosa pildora del día siguiente, más allá del debate de si es abortiva o no, es considerada que atenta contra las buenas costumbres (aunque suene algo tirado de los cabellos en nuestro país pasa de todo) porque según santos criterios y quien sabe palaciegos apetitos no convendría el accionar de algunas ONGs que promueven una mejor salud reproductiva, una educación sobre sexualidad más diversa y eficiente, o simplemente que la gente conozca bien los métidos anticonceptivos y que sepa tomar bien sus decisiones; entonces la dichosa pildora y sus ONGs (y claro el negocio que hay detrás de ellas) serían espectoradas y castigadas. Todo por mantener las "buenas costumbres" que muchas veces son una cortina para actitudes confesionales.

Ya ven que cosas que parecen estar sin conexión en nuestra subjetividad y cotidianidad, en cierta forma no lo están. Como decía la propaganda de Nescafé: una cosa te lleva a la otra…

señor de los milagros 
Señor de los Milagros,
para que veas que en tu mes
otras cosas se roban el protagonismo…