Creo que tiene una voz terrible (en concierto no pasa nada), creo que es más conocida por sus escandaletes, por sus noviazgos, por su forma atrevida de vivir. Aunque de vez en cuando saca una canción que pega en las radios, cuando todos pensamos que ya se debería jubilar. Señores, es Paulina Rubio. Increiblemente reinvetándose, o tratando de hacerlo, año tras año. Lo que más me llamo la atención de su nuevo  video es su ropa plateada y un cuerpo atractivo que un poco más con tanto movimiento felino nos muestra su terosito (a veces conviene usar eufenismos jajaja). En fin, aún no me quito de la mente esta canción y menos su video… Provecho con la letra que la verdad me sabe a ensalada.

Me está gritando,
Ya sé que no se entera;
El corazón escucha tu cabeza
Pero, ¿adónde vas?
¿Me estás escuchando?
¿Que hay de tu orgullo?
¿qué habíamos quedado?
La noche empieza
y con ella mi camino
Te busco a solas,
con mi mejor vestido
Pero adónde estás,
¿Qué es lo que ha pasado?
¿Qué es lo que queda
después de tantos años?

Miro esos ojos que
un día me miraron

Busco tu boca
tus manos, tus abrazos
Pero tú no sientes nada
y te disfrazas de cordialidad…

Ni una sola palabra,
Ni gestos, ni miradas apasionadas
Ni rastro de los besos
que antes me dabas
hasta al amanecer…

Ni una de las sonrisas
por las que cada noche
y todos los días
sollozan estos ojos
en los que ahora te ves…

Como un juguete que choca contra un muro,
salgo a encontrarte y me pierdo en cuanto
busco una oportunidad, un milagro un hechizo:
volverme guapa y tu guapo conmigo.
Frente a los ojos que un día me miraron
pongo mi espalda y algunos cuantos pasos
y me apunto otra derrota mientras mi boca
dice «nunca más»……

Ni una sola palabra,
Ni gestos, ni miradas apasionadas
Ni rastro de los besos
que antes me dabas
hasta al amanecer…
Ni una de las sonrisas
por las que cada noche
y todos los días
sollozan estos ojos
en los que ahora te ves…

No puede ser, no soy yo,
me pesa tanto el corazón,
por no ser de hielo cuando el cielo
me pide paciencia…

Ni una sola palabra,
Ni gestos, ni miradas apasionadas
Ni rastro de los besos
que antes me dabas
hasta al amanecer…
Ni una de las sonrisas
por las que cada noche
y todos los días
sollozan estos ojos
en los que ahora te ves…

Ahhhh Huhhh…

Palabras…

asu mare
¡Niña, cuidado te resfríes!