Encuesta sobre Benedicto XVI y los Musulmanes

The Tablet es una conocida publicación anglosajona y ha logrado hacer una breve encuesta sobre los hechos ocurridos a raiz del discurso de Benedicto XVI en Alemania y que ya comenté en su momento.
La gran mayoría conoce por lo menos algo de la serie de sucesos que ha desencadenado el discurso; básicamente por una breve porción descontextualizada y mediatizada al parecer con poca fortuna o con algo de malicia. Como siempre esto depende del cristal con que se mire. Más allá de estar a favor o en contra de lo que dijo el Papa y de las mismas reacciones de los musulmanes; la encuesta, aunque considerando que no es representativa en ningún sentido, nos puede dar pistas del sentir entre creyentes de uno u otro credo.
Pregunta uno: ¿El Papa debió haber utilizado la cita que asoció el Islam con la violencia?
La mayoría opina que no debió usar dicha cita, aunque el sentir de quienes piensan que sí estuvo bien usarla no es desdeñable (44.13%). Esta segunda postura se refleja, por ejemplo, en un movimiento en la internet que expresa su total e incondicional apoyo al Papa. Prácticamente dándole carta blanca a lo que haga u opine. Si bien muchos tenían dudas del nuevo Pontífice, con estos sucesos se van haciendo una idea de quién es y qué es lo que piensa. Ciertamente es bastante distinto de Juan Pablo II, si uno revisa el discurso en la Universidad de Ratisbona (ojo, el discuros completo) se dará cuenta que este Papa "vuela alto". Es un catedrático, aunque en su primera Encíclica se muestra más como un pedagogo de la fe.
Pregunta dos: ¿El Papa debería seguir adelante con su visita planeada a Turquía?
La gran mayoría piensa que sí. Seguramente no existirá mayor cambio en torno a su viaje, claro que tendrá mucha mayor seguridad y algún cambio en el protocolo y en las visitas. Mucha diplomacia de por medio y con un énfasis en sus discursos a favor del diálogo. Eso se espera. Pero el sentir del 15% es el reflejo de que el mundo islámico es un peligro por donde se lo vea, con su intolerancia y su extremismo. Resaltando que no es todo el mundo islámico lo que vemos en televisión (léase hombres bomba, terrorismo, asesinatos, etc.). El sentir se puede resumir en que viaje pero que tenga cuidado, especialmente en lo que piensa decir.
Pregunta tres: ¿La controversia ha dañado las relaciones cristiano-musulmanes en el corto plazo?
La mayoria afirma que sí. Es claro, es evidente, sobre todo por la casi interminable cola de comentarios, de réplicas, de posturas, e inclusive de amenazas contra la vida y daños materiales. El sentir es que se ha instaurado un tiempo de desconfianza, una situación mutua de suspicacia, una etapa donde buscar argumentos y posiciones fundamentalistas (sea de donde vengan) no ayudará al diálogo. Lo cómodo sería decir "yo con mi verdad y tu con la tuya" y punto final; pero la realidad no es así de simple porque entre una y otra "verdad" han existido guerras, muertos y sobre todo ideas que desatan pasiones sin sentido. Nuevamente el diálogo está minado.
Pregunta cuatro: ¿La controversia ha hecho un daño duradero a las relaciones cristiano-musulmanas?
El sentir es el inverso a la pregunta anterior. Visto a largo aliento las relaciones entre ambas partes no se dañarán, pero no dice nada si mejorarán, empeorarán o seguirán igual. Ese es el dato oculto. El sentir es inmediato, entonces se tiende a perder la perspectiva a pesar que se pregunta por el futuro. Para este tipo de preguntas es bueno respuestas escritas que reflejen los criterios de como se va pensando la situación. Una manera de ver las cosas sería pensar que la controversia ha generado una herida más, pero que como toda herida con el tiempo pueda sanar. Casi un 20% opina que esa herida no sanará y quien sabe si uno mete el dedo brotará algo peor.
Pregunta cinco: ¿Usted piensa que es importante para cristianos y musulmanes comprometerse con el diálogo?
Esta es la respuesta más contundente. Casi todos están a favor del diálogo y en consecuencia se puede inferir que también lo están en la apertura, por lo menos de criterios para sostener ese diálogo y que no sean solo reuniones protocolares, con bonitos discursos, buenas intenciones y un brindis final. A nadie, o a casi nadie, se le ocurriría entrar en una espiral de debates cerrados, donde la doctrina pese más que lo humano, donde lo humano se diluya en las pasiones, donde no exista la razón y el bien común. La idea es buscar la Paz, comenzar a construirla.
Pregunta seis: ¿Está usted comprometido en el diálogo cristiano-musulman?
He aquí la otra cara de la moneda. A pesar de un casi 25% de personas que si están comprometidas con el diálogo, la mayoría no tiene participación directa. El dato oculto es que de ese 73.33% no se sabe si no le interesa comprometerse personalente, a pesar de haber manifestado que es importante; o que a pesar de considerar importante tender puentes existe apatía o indiferencia en este tema. Tampoco sabemos en que tipo de instancias podrían efectivamente ayudar a tender esos puentes. Ello considerando que la internet es un bun espacio donde se pueden llegar a consensos. Aunque los líderes tienen casi siempre la última palabra.
Finalmente, con los porcentajes vistos queda un sentir con esperanza que las cosas van a ser mejores, que se logrará alcanzar niveles de dialogo adecuados, a pesar del bajo compromiso y de cierto temor por un futuro ideologizado y con violencia. Entre en binomio paz vs. violencia la apuesta es clara.


