Ya llego la primavera,
se acabaron los jerseys
y las chicas se liberan del aprisionamiento del corset
y puedes observar que hay fallas en la ley de gravedad.
Cuidate del calorcito que te pone vacilón
y de bajo del ombligo te suele aparecer un dictador,
y bajo suspensión aumenta más y más la población
La primavera la sangre altera,
la primavera, te sube la presión te acelera el corazón…
Bueno, bueno, no se si acelera el corazón como cantan The Sacados pero ya está entre nosotros la primavera. Aunque en Lima es algo relativo el cambio de estaciones, aún considerando que cuando llega la primavera lo hace con lloviznas y cuando llega el verano casi siempre hay un temblorcito.
Yo no se a que se dedica la gente en estas épocas pero ya van dándose situaciones como la siguiente: como el verano ya está a la vuelta de la esquina, es hora de ir preparando el cuerpo para la playa, entonces los gimnasios se llenan pensando tontamente que en pocos meses las chicas van a tener un cuerpo de modelo y en los patas que van a bajar esa panza chelera o esos rollos eternos. Falso, a menos que inviertan mucho tiempo y dinero en dietas super sacrificadas, en rutinas de ejercicios exageradas y en no permitirse esos gustitos al comer que siempre son una tentación.
No tengo nada en contra de los gimnasios, porque yo mismo voy a uno con cierta regularidad, pero mi objetivo no es estar como Arnold Schwarzenegger (aunque sus millones no me caerían nada mal), ni tampoco aparentar lo que no soy. Lo mío pasa por mantenerme saludable y en buena forma. Como se suele decir estar en equilibrio en todo sentido.
De todas formas el año se va acabando y hay que terminarlo con cifras en azul, en lo personal, en lo afectivo, en los ahorros, etc.; como dije equilibrio en todo sentido. Por eso es bueno recordar que hay fechas importantes. Se que la llegada de la primavera no es una de las más importantes pero va marcando pautas. Otra fecha es Navidad, o Año Nuevo y ni que decir de nuestros cumpleaños.
Finalmente creo que es tiempo de darnos una oportunidad para vivir mejor, para reinventarnos y para aprender a sonreir mejor. Aunque a veces acabamos el año cansados y conflictuados por muchas cosas. Que importa pues, ¡nada nos quita lo bailado!
La primavera, la sangre altera… 

Una primaveral Cantuta,
flor nacional del Perú


