“¿oe la niña va a pagar su pasaje?” o la institucionalización de la ignorancia y la indiferencia
Para los que usamos el servicio de transporte público en Lima, básicamente combis chicas y grandes, es usual escuchar frases como la que titula este posteo. El diligente cobrador acecha a una madre y le pregunta con cierta violencia y amenaza en sus gestos y voz si la niña (su hija) va a pagar su pasaje porque está ocupando un asiento vacio que podría ser ocupado por otro pasajero evidentemente adulto y que si paga su pasaje.
Yo he visto esta escena repetirse con alguna frecuencia y básicamente en los mismos términos descritos. A veces no dicen "oe" y se acuerdan que el interlocutor es una persona y dicen "señora" o "señor". A veces ni preguntan, sino directamente proceden a retirar al menor de edad del asiento, inclusive llegando al colmo de impedirles sentarse aún cuando hay asientos de sobra. No exagero, aunque hay casos de tolerancia con los niños, pero si sube una adulto, éste se conviente en el rey o reina y debe ceder el apreciado asiento-trono de manera inmediata. Y claro, si el niño o niña no se mueve de su asiento, la amenaza es cobrarle el pasaje. Ojo, cobrarle el pasaje adulto porque la tarifa es otro mundo que próximanete tocaré. En la práctica pasaje medio (que le correspondería a un menor de edad) no existe, el pasaje universitario se parece tanto al pasaje adulto que ya no hay diferencia práctica. Entonces es pasaje adulto. En todo caso con el reinado extendido de la "china", mejor dicho pagar cincuenta céntimos, y lo anteriormente expresado el tarifario es una ficción.
Volviendo al tema, la falta de respeto y de un comportamiento en sociedad y la agresión que sufren muchas personas se ha institucionalizado. Es la transgreción lo que se despliega como regla general, es pensamiento y acción, es achoramiento. Esto es lo que quiero resaltar con el caso de la niña despojada de su asiento. Pregúntense ahora cuantas personas se paran de sus asientos y le ceden el mismo a una persona de la tercera edad o a una mujer embarazada. Yo creo que son muchas menos personas que tiene aún esta sensiblidad que años anteriores. La única sensibilidad que hay es la del sueño, porque o se hacen a los dormidos o efectivamente están bien dormidos.
¿Pérdida de valores? No se, por un lado sí. Pero yo creo que el espectro de la ignorancia conjugado con la indiferencia van ganando terreno día tras día, en lo cotidiano. Así el orden moral cambia. Cuando detienen un carro, una combi, porque cometió una infracción y el cobrador baja diciendo "con cinco lucas arreglo esto", ¿acaso alguno de los pasajeros baja indignado a reclamar en contra de la corrupción? Pues no, eso parecería ir contra el sistema. El caso de la niña es en la práctica lo mismo, muy pocas personas reclaman por los derechos de un niño, en todo caso por los privilegios que debería tener. Dicen que en Japón apenas sube un niño o anciano al subterraneo el adulto le cede el asiento. El caso de no pedir disculpas cuando una persona te atropella al caminar en la calle también es reflejo de esa institucionalización de la ignorancia y la indiferencia.
¿Qué nos está pasando como tejido social, como comunidad, como ciudadanos? Pues hay que comenzar por reclamar en los casos que nos competen; ese es un inicio aunque pequeño pero significativo. Porque cuando algo se institucionaliza (cuando se vuelve costumbre y es o pasa a ser normal) es dificil quitarle ese sello. Así la pobre niña nunca podrá viajar tranquila, ella misma pensará a la larga que no tiene derecho a sentarse comodamente, quien sabe ella misma enseñe eso a sus futuros hijos; hasta es posible que se case con un cobrador maltratador. No lleguemos a preguntarnos qué es peor: la ignorancia o la indiferencia y solo atinar a responder: no se ni me interesa. No colaboremos con ese círculo defectuoso y posibilitemos que una niña disfrute de un buen viaje en combi a futuro.




Posts seleccionado para la sección de posts Recomendados de BlogsPerú.
Comment by Juan Arellano — September 19, 2006 @ 9:40 pm
Bueno, si paga su pasaje puede ir sentada como le venga en gana. Los micros son un negocio privado. El estado no aporta nada. Cada asiento va directamente a los bolsillos de empresario/cobrador/chofer. Si tuvieras un restaurante ¿le darias un plato extra a la señora que va con su hijo?
Si es chico, puede ir sentado en las piernas de la señora, si es mas grande, ocupa un asiente como todo el mundo, asi que paga.
Aqui no hay papa gobierno. Sobre el trato…para eso no hay remedio…precio sobre calidad.
COmo siempre he dicho…si ir parado fuera mas barato hace tiempo habrian sacado los asientos y puesto 6 filas de gente parada.
Comment by Sludgeman — September 20, 2006 @ 1:01 am
Sludgeman tienes razón, pero el chiste está en que dicho ejemplo exterioriza una conducta social aceptada y repetida y que trasgrede lo mínimo para poder convivir en sociedad. En principo todo niño o niña mayor de 6 años debe pagar su pasaje, pero como tu dices si va en las piernas de papá o la mamá no se le cobra. Pero si se quiere acomodar en un asiento vacio ahí viene el problemita. No es solo una cuestión de si te cobro o no y que viva el mercado. Si cruzas esas trasgresiones con status y nivel socioecnómico salen más cosas para debatir.
Comment by milanta — September 20, 2006 @ 1:08 am
De acuerdo con Sludgeman, el niño ocupa un asiento sin pagar, si suben más personas , ese niño permanece en el asiento (lo he visto cientos de veces), por otro lado una persona que espera un micro si ve que los asientos están ocupados (por adultos o niños) ya no sube al micro.
Hay pasajeros que pretender viajar por todo Lima pagando solamente una “china” y a veces exigen que sea gratuito, o usan el microbús como camión,etc.,etc.
No pretendo defender a los microbuseros (vade retro) pero hay pasajeros que son unas joyitas!!.
En resumen la pérdida de valores es total y generalizada en el Perú
Comment by Doc — September 20, 2006 @ 4:59 am
Claro Doc, cuando es una cuestión cultural la cuestión concierne a todos. Nadie se escapa. Tu ejemplo del abuso de la “china” es otra arista. Muchos dicen que malcriados son los cobradores, bueno lo son por algo no… Una lástima
Comment by milanta — September 20, 2006 @ 7:15 am
Cuando tenía 5 o 6 años viajaba sentado, mi mamá no pagaba porque la regla era… “menores a partir de 7 años pagan su pasaje”… luego empecé a pagar sin ningún problema, porque las reglas estaban claras.
Hoy, 14 años después, cuando me toca viajar en micro lleno, si hay un niño sentado y lo obligan a levantarse para que me siente yo, generalmente me siento indignado, y no permito que saquen al niño de allí.
Yo ya me senté mucho hace años… ahora le toca a él.
MaTT
Comment by MaTT — September 21, 2006 @ 5:34 am
Es cierto se estan perdiendo los valores, hace dias estaba en el micro y estaba lleno, habia una escolar sentada cerca a la puerta, casi todos los asientos estaban ocupados por personas mayores o con paquetes, subio un señor con su bebé en el brazo, la escolar ni se inmuto, mas bien se hizo la loca, entonces el cobrador le dijo parate y varios de los pasajeros enpezamos a reclamar a la escolar, pero no queria decia que no estaba sentada en el asiento reservado, ademas su papá, su mamá y dos de sus hermanos estaba en el micro, los cuales tambien decian que no se podia parar la pobre niña de aprox. 15 años, el pobre señor estaba cogiendo a su bebé con un brazo y con el otro se apoyaba donde podia, de tanto hacer bulla que hasta casi le pegan al cobrador, “la niña” se paro, en ocasiones como estas me dan ganas de decirle a los adultos si no le enseñas como va aprender, esta jovencita va a hacer siempre los mismo pues su papá la apoyo en algo que estaba mal.
Saludos.
Comment by Milagros — September 21, 2006 @ 10:20 pm
De acuerdo con Milanta, y creo que es necesario resaltar que el tema no es “comportamiento de los niños en el bus”, sino que va mucho más allá, es el hecho de que seamos indiferentes ante cosas que en otra sociedad harían que la gente levante su voz de protesta. Me gustó sobre todo el ejemplo que menciona de cuando la gente te atropella en la calle y no dice nada, esto es algo que no recuerdo que sucediera años atrás.
Lo peor es que el asunto se vuelve un círculo vicioso, si un cobrador te falta el respeto en el futuro tú harás lo mismo con cualquiera de ellos. O sólo nos quejamos cuando nos conviene: pregúntate cuántas veces te has quejado por el precio del pasaje en algunas líneas; luego pregúntate cuántas veces te has quejado porque te cobren china, sabiendo que ese precio no aparece en la lista.
Comment by El Rojo — September 22, 2006 @ 10:43 am
el meollo, es q no no tenemos buenos sistemas de transporte, por ahi se referian acciones ejemplares de los japoneses, pero es q ahi usan metros subterraneos, q alli los viajes son super rapidos, entonces alli no hay mucha diferencia entre ir sentado o de pie, pero aqui la cosa cambia pues, sabes lo incomodo q es viajar una hora a mas de pie, es por ello q nadie quiere subir a un omnibus o couster sin asientos, es por ello q aqui los niños, q son los mas desprotegidos e indefensos pagan las consecuencias.
Comment by julian — September 23, 2006 @ 6:53 am
es que en el peru la oferta y la demanda impera desde el gobienrno de fujimori y montesinos, el problema es que en el congreso de la republica hay un dictamen favorable para dejar sin efecto el d. leg 651 que establece la oferta y la demanda en el transporte, ya que esta cumpliendo una resolucion del tribunal constitucional (Exp. AACC Nº 2255-2005) que deja sin efecto la oferta y la demanda, y dicha sentencia ha establecido en el 35º considerando lo siguiente”…la oferta y la demanda solo puede ser para productos de primera necesidad y comestibles pero nop para transporte publico por lo que es necesario que el congreso de la republica derogue este dispositivo o en todo caso lo modifique, restituyendose la comision reguladora de tarifas de transporte publico urbano de pasajeros a nivel nacional….”
Comment by guillermo faustor florez — June 8, 2007 @ 7:44 pm