Durante los últimos días hemos podido ver como una frase de Benedicto XVI, poco entendida y nada oportuna, en un discurso de caracter académico y de corte filosósfico y teológico ha iniciado un pequeño incendio en las praderas de Islam. Praderas que son transitadas por la más diversa gama de seguidores de Mahoma, tan igual que en el catolicismo existen "liberales" o "conservadores" o "aggiornados" o "tradicionales", en dichas praderas existen grupos que podríamos catalogar subjetivamente de terroristas hasta grupos con una mayor apertura al diálogo. La gran mayoría de estos grupos, por no decir todos, han repudiado las palabras del Papa y han mostrado ese lado intolerante y conflictivo que el fanatismo, sea ideológico o religioso, lleva a peores cosas.

Errare papam est

Cuando el discurso en la Universidad de Ratisbona se difundió, a nuestro entender se le sacó de contexto. Un discurso de corte académico exige ante todo pensar y reflexionar; entonces cuando se extrae una frase y no se brinda la debida contextualización ni se toma en cuenta a quienes va dirigido se puede llegar a formular un enfrentamiento cegado a favor o en contra de lo que se dijo sin tener en cuenta un entendimiento racional y objetivo de lo expresado. En consecuencia, el error del Papa fue de forma más que de contenido. Su llamado a  dejar de lado la violencia es lo rescatable y positivo, pero no ha querido ser entendido así. Es como si un alto representante del Islam expresara que la Virgen María no es virgen y tuvo más hijos, ello explicado en una tradición histórica, pero los creyentes cristianos y católicos verían en esas expresiones un ataque directo a los fundamentos de la fe en Cristo. Si dicha afirmación sobre María se circunscribiera en un contexto igualmente académico y entre historiadores tendría un contexto especial, donde la investigación, los estudios y las nuevas ideas tienen su espacio. Pero igual, si se descontextualiza, la ira del otro lado se desataría. Creo que Benedicto entendió que la forma le ganó al fondo en su discurso y por ello él tuvo que pedir disculpas personalmente hoy domingo en su residencia veraniega de Castelgandolfo. Ayer, el nuevo Secretario de Estado Tarcisio Bertone inició este camino de clarificar las cosas. Los musulmanes, en su mayoría, han aceptado dichas disculpas.

El diálogo enredado

muslin

Espero que incidentes de este tipo, que trascienden a lo pólitico y sobre todo mediático, no trunquen los breves avances en el diálogo interreligioso. Ya años antes la misma Iglesia Católica con su declaración oficial Dominus Iesus sobre la unicidad y universalidad salvífica de Jesucristo y la Iglesia, puso en el debate y en entredicho el valor de las demás religiones y creencias al decir que no conducen a una salvación efectiva. El camino hacia un mundo mejor y con paz está minado. Esperemos que esas minas se desactiven para el bien de todos.