NoticiasMay 10, 2008 3:29 pm

Reproducimos la siguiente información:

 

 

El Departamento de Ciencias Sociales y el Centro de Investigaciones Sociológicas, Económicas, Políticas y Antropológicas (CISEPA) de la Universidad Católica presentarán el martes 13 de mayo el libro Clases sociales en el Perú: visiones y trayectorias, fruto del seminario interno de profesores del Departamento, coordinado por el Dr. Orlando Plaza.

El libro editado por el CISEPA con la colaboración de Oxfam GB, reúne los trabajos de los profesores: Orlando Plaza, Jeanine Anderson, Martín Benavides, Augusto Castro, María Josefina Huamán, Sinesio López, Fanni Muñoz, Guillermo Rochabrún, Martha Rodríguez Achung, Patricia Ruiz-Bravo, Marcel Valcárcel, Sandra Vallenas, Pablo Vega Centeno, entre otros.

Los comentarios de la publicación estarán a cargo de los doctores Julio Cotler, Javier Iguíñiz y Pepi Patrón.

Hora: 7:00 p.m.
Lugar: Sala de Conferencia del 5to Piso del Centro Cultural de la Universidad Católica (Camino Real 1075, San Isidro)
El ingreso es libre.

Mayor información: Centro de Investigaciones Sociológicas, Económicas, Políticas y Antropológicas (CISEPA)
Teléfono: 626-2000 anexo 4350
Brochure: http://www.pucp.edu.pe/brochure/presentacion/cisepa/visiones_trayectorias/


Información tomada de AQUÍ
.

 

Opinión, Internet, Música, NoticiasMay 7, 2008 5:02 pm

:P 

Parece que para este cantante no pasan los años. Regresa con el estilo que ya le conocemos. Regresa para vender más de 320 mil copias de su nuevo álbum en un solo día. También regresa para congestionar las redes P2P con sus nuevas canciones y seguir nutriendo los suspiros de sus eternas fanáticas (y fanáticos me imagino).

Vamos a ver como le va. Por lo menos más de 200 mil personas ya vieron el nuevo video del tema "Si tu te vas" en Youtube. Y acá va. Debajo la lista de nuevos hits. Y un link de los torrents ;)


Lista de canciones de "Cómplices"

1. Te Desean.
2. Dicen.
3. Ay Cariño.
4. De Nuevo El Paraíso.
5. Si Tu Te Atreves.
6. Amor A Mares.
7. Estrenando Amor.
8. Bravo, Amor, Bravo.
9. Tu Imaginación.
10. Cómplices.
11. Amor De Hecho.
12. Se Amaban.

He aquí el Torrent.
Foto tomada de acá.

Internet, Música, NoticiasMay 6, 2008 12:54 pm

¿Cuándo vendrán al Perú genios de la música electrónica como Daft Punk o Fatboy Slim? Pronto, pronto esperamos… ¡Acá tienen lo últimito de Fatboy Slim en vivo!

Primero, pueden bajar el MP3 AQUÍ.

Segundo, miren el video del inicio de su concierto:



 
¿Qué otros DJs de este vuelo podrían venir?

Mp3 y video vía DJ SET

Opinión, NoticiasMay 5, 2008 12:44 pm

¿Recuerdan a los monjes budistas encabezando marchas por la libertad y la paz hace pocos meses en Birmania? ¿Recuerdan Birmania o Myanmar? Tal vez les ayude recordar donde se ‘ambientó’ la última película de Rambo. De algo nos acordamos.

Pero ahora vamos a recordar más: dicho país perdió entre 10 mil a 15 mil vidas a causa del ciclón NARGIS este fin de semana de Mayo.

¿Castigo? ¿Destino? ¿Mala suerte? Cada uno puede pensar muchas cosas, lo que no pasará es el sufrimiento que ahora existe.Tampoco debemos olvidar la solidaridad o mínimo la empatía con los birmanos. Es una manera de saber que en todos lados hay problemas, sea a causa de la naturaleza como en este caso; o por causas políticas como en Bolivia.

Opinión, Internet, NoticiasMay 4, 2008 6:10 pm

Un click en la fotito del Joker y listo… "Here’s my card", eso dice… Se siente que esta nueva entrega de murcíelago será muy buena…

 

Opinión, Reflexión, Noticias, ActualidadApril 26, 2008 12:44 am

Don Tupac Amaru

La mayoría de limeños van olvidando o recuerdan poco los asesinatos o los secuestros de militares, políticos o empresarios que cometió el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru. Contemos también a los  inocentes de todas las edades, condiciones sociales y orígenes. Ese  MRTA, es un movimiento terrorista que para la Unión Europea es justamente lo contrario.

¿Qué es lo que significa esto? Fuera de las sofisticaciones políticas y las diversas argumentaciones que rayan con lo subjetivo, esto significa según la mirada europea que si se te cruza en la calle un emerretista o se sube uno emerretista al micro te dirá el siguiente rollo:

"No quiero interrumpir tu lindo viaje… Yo soy emerretista, no soy terruco, soy como tú y tú eres como yo… Somos peruanos, no me niegues tu apoyo ni te hagas al dormido… Colabora con nuestra causa, como ahora ya no somos peligrosos y apenas tenemos una que otra página web o algún video en Youtube, pues somos completamente inofensivos… Nuestra ‘esencia’ es ser buenos y ayudar a la sociedad peruana con nuestra revolución, solo que bueno a veces nos hemos bajado policias, militares, políticos y de pasada civiles; es el costo de la lucha armada no creen… Pero seguimos siendo buenos y merecemos que nos compres este rico caramelito… Tu pones el precio."

¿Solo Recuerdos del MRTA o realidades? 

¿Te comes ese rollo o no? Nosotros no. Por una sencilla razón: siguen siendo peligrosos y debido a ello hay que estar siempre vigilantes.

Sin olvidar que ese "precio" a pagar es la perdida de la democracia, de la libertad o los mentados Derechos Humanos que se desdibujan en este contexto. El ahora mal visto Soberón se compró una bolsa de 100 caramelitos, sabiendo o sin saber que saben muy mal.

Finalmente, todos o algunos pueden cambiar. Pero mientras no muestren hechos concretos de ese cambio nada garantiza que no vuelvan a repetir la vorágine de violencia y de terror que tanto daño ha dejado y sigue marcando la vida de muchas personas. Mientras estén agazapados esperando su oportunidad, siempre hay que estar vigilantes.

Más ‘info’ variada sobre este tema en los siguientes blogs: 

Un error funesto por Gonzalo Gamio.
Ese instrumento político llamado DERECHOS HUMANOS por Guille da Maus.
No aceptemos ningun terrorismo: UE y el MRTA en el otro tambor.
La postguerra peruana por Silvio Rendon.
La UE dice que el MRTA no es una OT por Marco Sifuentes, con una  hemorragia de comentarios; casi imperdibles los opinólogos jeje.

Armas del MRTA 

Fotos tomadas de la galería de javi270270

 

Opinión, InternetApril 22, 2008 1:15 pm
Of course!!! Y para que decir más, la joven y cuestionada artista vernacular cantando en vivo su éxito "La tetita". Como varios saben, ella se hizo conocida con este video. Ahora quiere repetir el plato con la versión en vivo y con un presentador que pide que compren más cervezas y un niño bailarín llamado cocolizo. También veremos a Wendy paseando por la hermosa Costa Verde (parece la zona de Magdalena, más hermosa aún je) y a una niña con tremendo biberon. Y lo más chocante, al inicio del video la futura nueva estrella enviando saludos; se trata de Tu Rica Miel. Están advertidos.
 
 

 ¡¡¡Mishqui, Mishqui!!!
Opinión, Reflexión, Noticias 12:57 am

Pobre tierra, ya tiene miles de años encima y el ser "más evolucionado", el "más desarrollado" es justamente quien la depreda y la contamina, por mencionar dos perlas.

¿Qué podemos celebrar? Muchas cosas, si tu reciclas, si tu sabes el valor real del agua, si ahorras en el consumo de la energía (electricidad, petroleo, etc.); también si enseñas a valorar el medio ambiente, la naturaleza, algo se puede mejorar o cambiar.

¡Feliz día pacha, allpa, pulun! 

Opinión, Reflexión, NoticiasApril 21, 2008 11:10 pm

Ya está en Roma el Papa Ratzinger. En una palabra su viaje a Estados Unidos superó las espectativas: para los interesados fue más de lo imaginado y para sus detractores sus gestos y mensajes superaron el odio y la ‘mala leche’. Este viaje mostró un Papa que se sale de protocolo cuando agradeció en inglés luego de ser saludado por su tercer año como Romano Pontífice, también cuando era saludado por muchas personas; y también cuando se olvido el saludo en castellano en el encuentro con los jóvenes se noto su sencillez. Un Papa transparente que no paraba de sonreir. Los que dejaron de sonreir fueron los que luchan contra los inmigrantes o una que otra autoridad que veía en los encuentros y discursos del Papa algunos ‘excesos’ o algo en contra de la política norteamericana. Dicho de otra manera: la verdad siempre triunfa.

A continuación un grupo de imágenes tomadas de la prensa y de blogs sobre este viaje. Y AQUÍ un artículo muy bueno sobre este viaje.

EN ESPAÑOL, NO TE OLVIDES! 

 

En el estadio de los Yankees

Curitas geeks!

Los que salen sobrando

Sacrificio

:D

 La despedida

 

 

Opinión, Reflexión, NoticiasApril 19, 2008 3:39 pm

Desde ayer e incluida la mañana de hoy sábado 19, Benedicto XVI no ha detenido sus actividades en Estados Unidos. Ya han aparecido los ‘peros’ a su visita, desde posturas llenas de ignorancia y maldad hasta ‘críticas constructivas’; pero (y este es nuestro) hasta el momento el encuentro con los sobrevivientes de abusos sexuales del clero ha sido un momento inesperado y clave para entender el sentido que está imprimiendo en su viaje el Papa Ratzinger. Está programado un encuentro con jóvenes y con seminaristas en el Seminario de San José de Nueva York hoy por la tarde.

Por ahora nos quedamos con estas imágenes que hablan por si solas de las aristas de este viaje. Y un breve texto parte de la Homilía de hoy por la mañana en la Catedral de San Patricio, donde fue saludado y felicitado por cumplir 3 años de ministerio pontificio.

Peace
Tocando la bandera caida de la ONU,
símbolo de la Paz.

Queridos amigos de la ONU...
Enpleno discurso en la ONU,
fundando su visión sobre derechos humanos
y otros temas.

Sin comentarios

 Siempre hay unos pocos que no saben lo que haces.

En la Catedral de San Patricio,
a muchos no les gusta la pompa y el lujo;
pero no olvidemos que los ritos y el sacramento
son signos visibles que llevan a Dios.

Éste es el mensaje de esperanza que estamos llamados a anunciar y encarnar en un mundo en el que egocentrismo, avidez, violencia y cinismo parecen sofocar muy a menudo el crecimiento frágil de la gracia en el corazón de la gente. San Ireneo comprendió con gran profundidad que la exhortación de Moisés al pueblo de Israel: “Elige la vida” (Dt 30,19) era la razón más profunda para nuestra obediencia a todos los mandamientos de Dios (cf. Adv. Haer. IV, 16, 2-5). Quizás hemos perdido de vista que en una sociedad en la que la Iglesia parece a muchos que es legalista e “institucional”, nuestro desafío más urgente es comunicar la alegría que nace de la fe y de la experiencia del amor de Dios.

 

 Bendiciendolos

 Van a necesitar muchas bendiciones
para superar tantos problemas.

Imágenes cortesía de CNS, hallowedground y Washington Post.

Opinión, Internet, MúsicaApril 18, 2008 12:43 am

¡Así es el CD nuevo!
 

¡Qué buena sorpresa!

Hace poco escuchamos el último CD de REM, titulado Accelerate, que genialmente tiene buenas canciones. Los anteriores discos no convencieron a muchos, pero este está mucho que mejor que los anteriores. Como para hacer un remember de sus buenos tiempos en los 90.

La lista de canciones es la siguiente:

1. Living Well Is The Best Revenge 3:11   
2. Man-Sized Wreath (Album Version)    2:32   
3. Supernatural Superserious (Album Version)    3:23   
4. Hollow Man (Album Version)    2:39   
5. Houston (Album Version)    2:05   
6. Accelerate (Album Version)    3:33   
7. Until The Day Is Done (Album Version)    4:08   
8. Mr. Richards (Album Version)    3:46   
9. Sing For The Submarine (Album Version)    4:50   
10. Horse To Water (Album Version)    2:18   
11. I’m Gonna DJ (Album Version)    2:07

Recomendamos Mr. Richards, Hollow Man y Supernatural Superseriou. Aunque todas las canciones están buenas.

Acá el video de Hollow Man en vivo, provechito!!! (letra debajo claro)

 


 

 

I’ve been lost inside my head,
Echoes fall off me.
I took the prize last night for complicatedness
For saying things I didn’t
mean and don’t believe.

Believe in me, believe in nothing
Corner me and make me something
I’ve become the hollow man,
Have I become the hollow man I see?

Mmmmmm I see…This echoing.

You have placed your trust in me.

I went upside-down.
I emptied out the room in thirty seconds flat,
I can’t believe you held your ground.

Believe in me, believe in nothing
Corner me and make me something
I’ve become the hollow man,
Have I become the hollow man I see?

I’m overwhelmed, I’m on repeat,
I’m emptied out, I’m incomplete.
You trusted me, I want to show you
I don’t want to be the hollow man.

Believe in me, believe in nothing
Corner me and make me something
I’ve become the hollow man,
Have I become the hollow man I see? I see…

Opinión, Reflexión, NoticiasApril 17, 2008 9:36 pm
A estadio lleno

 Confesiones a la entrada del Estadio

 

Benedicto XVI y el altar arreglado estilo  

Por la mañana, una hermosa Celebración Eucarística con más de 46 mil personas en el Estadio Nacional de Washington. Resaltamos de su homilía el siguiente mensaje:

El mundo necesita el testimonio. ¿Quién puede negar que el momento actual sea decisivo no sólo para la Iglesia en América, sino también para la sociedad en su conjunto? Es un tiempo lleno de grandes promesas, pues vemos cómo la familia humana se acomuna de diversos modos, haciéndose cada vez más interdependiente. Al mismo tiempo, sin embargo, percibimos signos evidentes de un quebrantamiento preocupante de los fundamentos mismos de la sociedad: signos de alienación, ira y contraposición en muchos contemporáneos nuestros; aumento de la violencia, debilitamiento del sentido moral, vulgaridad en las relaciones sociales y creciente olvido de Cristo y de Dios. También la Iglesia ve signos de grandes promesas en sus numerosas parroquias sólidas y en los movimientos vivaces, en el entusiasmo por la fe demostrada por muchos jóvenes, en el número de los que cada año abrazan la fe católica y en un interés cada vez más grande por la oración y por la catequesis. Pero, al mismo tiempo, percibe a menudo con dolor que hay división y contrastes en su seno, descubriendo también el hecho desconcertante de que tantos bautizados, en lugar de actuar como fermento espiritual en el mundo, se inclinan a adoptar actitudes contrarias a la verdad del Evangelio.

 

Por la tarde, Benedicto se reunió con un grupo de víctimas de abusos sexuales, el gran escándalo que ha dejado a la Iglesia Católica en Estados Unidos tremendamente herida. El Papa los ha escuchado, ellos han orado con él. El actual Arzobispo de Boston el Cardenal Sean Patrick O’Malley, OFMCap, ha encabezado esta importante reunión que da signos de una real preocupación y prioridad del Santo Padre por las víctimas y por la reconciliación.

También por la tarde, Benedicto se dirigió a los universitarios (y a las autoridades académicas también) de la Universidad Católica de América dejando un discurso muy sólido y actual sobre la realidad educativa y la misión de la Iglesia en ella; acá resaltamos una parte del mensaje:

La misión, primaria en la Iglesia, de evangelizar, en la que las instituciones educativas juegan un papel crucial, está en consonancia con la aspiración fundamental de la nación de desarrollar una sociedad verdaderamente digna de la dignidad de la persona humana. A veces, sin embargo, se cuestiona el valor de la contribución de la Iglesia al forum público. Por esto es importante recordar que la verdad de la fe y la de la razón nunca se contradicen (cf. Concilio Ecuménico Vaticano I, Const. dogm. Dei Filius sobre la fe católica, IV: DS 3017; S. Agustín, Contra Academicos, III, 20,43). La misión de la Iglesia, de hecho, la compromete en la lucha que la humanidad mantiene por alcanzar la verdad. Al exponer la verdad revelada, la Iglesia sirve a todos los miembros de la sociedad purificando la razón, asegurando que ésta permanezca abierta a la consideración de las verdades últimas. Recurriendo a la sabiduría divina, proyecta luz sobre el fundamento de la moralidad y de la ética humana, y recuerda a todos los grupos sociales que no es la praxis la que crea la verdad, sino que es la verdad la que debe servir de cimiento a la praxis. Lejos de amenazar la tolerancia de la legítima diversidad, una contribución así ilumina la auténtica verdad que hace posible el consenso, y ayuda a que el debate público se mantenga razonable, honesto y responsable. De igual modo, la Iglesia jamás se cansa de sostener las categorías morales esenciales de lo justo y lo injusto, sin las cuales la esperanza acaba marchitándose, dando lugar a fríos cálculos de pragmática utilidad, que reducen la persona a poco más que a un peón de un ajedrez ideológico.

Respecto al forum educativo, la diakonía de la verdad adquiere un alto significado en las sociedades en las que la ideología secularista introduce una cuña entre verdad y fe. Esta división ha llevado a la tendencia de equiparar verdad y conocimiento y a adoptar una mentalidad positivista que, rechazando la metafísica, niega los fundamentos de la fe y rechaza la necesidad de una visión moral. Verdad significa más que conocimiento: conocer la verdad nos lleva a descubrir el bien.

La verdad se dirige al individuo en su totalidad, invitándonos a responder con todo nuestro ser. Esta visión optimista está fundada en nuestra fe cristiana, ya que en esta fe se ofrece la visión del Logos, la Razón creadora de Dios, que en la Encarnación se ha revelado como divinidad ella misma. Lejos de ser solamente una comunicación de datos fácticos, “informativa”, la verdad amante del Evangelio es creativa y capaz de cambiar la vida, es “performativa” (cf. Spe salvi, 2).

Con confianza, los educadores cristianos pueden liberar a los jóvenes de los límites del positivismo y despertar su receptividad con respecto a la verdad, a Dios y a su bondad. De este modo, ustedes ayudarán también a formar su conciencia que, enriquecida por la fe, abre un camino seguro hacia la paz interior y el respeto a los otros.

No sorprende, pues, que no sean precisamente nuestras propias comunidades eclesiales, sino la sociedad en general, la que espere mucho de los educadores católicos. Esto entraña para ustedes una responsabilidad y les ofrece una oportunidad. Cada vez son más, especialmente entre los padres, los que reconocen la necesidad de algo excelso en la formación humana de sus hijos. Como Madre y Maestra, la Iglesia comparte su preocupación. Cuando no se reconoce como definitivo nada que sobrepase al individuo, el criterio último de juicio acaba siendo el yo y la satisfacción de los propios deseos inmediatos. La objetividad y la perspectiva, que derivan solamente del reconocimiento de la esencial dimensión trascendente de la persona humana, pueden acabar perdiéndose. En este horizonte relativista, los fines de la educación terminan inevitablemente por reducirse. Se produce lentamente un descenso de los niveles. Hoy notamos una cierta timidez ante la categoría del bien y una búsqueda ansiosa de las novedades del momento como realización de la libertad. Somos testigos de cómo se ha asumido que cualquier experiencia vale lo mismo y cómo se rechaza admitir imperfecciones y errores. Es especialmente inquietante la reducción de la preciosa y delicada área de la educación sexual a la gestión del “riesgo”, sin referencia alguna a la belleza del amor conyugal.

¿Cómo pueden responder los educadores cristianos? Estos peligrosos datos manifiestan lo urgente que es lo que podríamos llamar “caridad intelectual”. Este aspecto de la caridad invita al educador a reconocer que la profunda responsabilidad de llevar a los jóvenes a la verdad no es más que un acto de amor. De hecho, la dignidad de la educación reside en la promoción de la verdadera perfección y la alegría de los que han de ser formados. En la práctica, la “caridad intelectual” defiende la unidad esencial del conocimiento frente a la fragmentación que surge cuando la razón se aparta de la búsqueda de la verdad. Esto lleva a los jóvenes a la profunda satisfacción de ejercer la libertad respecto a la verdad, y esto impulsa a formular la relación entre la fe y los diversos aspectos de la vida familiar y civil. Una vez que se ha despertado la pasión por la plenitud y unidad de la verdad, los jóvenes estarán seguramente contentos de descubrir que la cuestión sobre lo que pueden conocer les abre a la gran aventura de lo que deben hacer. Entonces experimentarán “en quién” y “en qué” es posible esperar y se animarán a ofrecer su contribución a la sociedad de un modo que genere esperanza para los otros.

 

Muy bien por el Papa y por los norteamericanos. Ojalá pronto visite los países sudamericanos y de mensajes claros para nuestra Iglesia; aunque ya dijo bastante cuando fue a Brasil para el CELAM en Aparecida.


Con los otros xD


 

Para finalizar, también el Papa se reunió con los representantes de otras relgiones y en especial tuvo encuentro con los "hermanos" judíos. Resaltamos las siguientes palabras de su último discurso:

La transmisión de las tradiciones religiosas a las generaciones venideras no sólo ayuda a preservar un patrimonio, sino que también sostiene y alimenta en el presente la cultura que las circunda. Lo mismo vale para el diálogo entre las religiones: tanto los que participan en él como la sociedad salen enriquecidos. En la medida en que crezcamos en la mutua comprensión, vemos que compartimos una estima por los valores éticos, perceptibles por la razón humana, que son reconocidos por todas las personas de buena voluntad. El mundo pide insistentemente un testimonio común de estos valores. Por consiguiente, invito a todas las personas religiosas a considerar el diálogo no sólo como un medio para reforzar la comprensión recíproca, sino también como un modo para servir a la sociedad de manera más amplia. Al dar testimonio de las verdades morales que tienen en común con todos los hombres y mujeres de buena voluntad, los grupos religiosos influyen sobre la cultura en su sentido más amplio e impulsan a quienes nos rodean, a los colegas de trabajo y los conciudadanos, a unirse en el deber de fortalecer los lazos de solidaridad. Usando las palabras del Presidente Franklin Delano Roosevelt, "nada más grande podría recibir nuestra tierra que un renacimiento del espíritu de fe". 

Fotos tomadas del Washington Post y Reuters

 

Opinión, Reflexión, NoticiasApril 16, 2008 10:43 pm

Pensativo Benedicto durante el rezo por la tarde
 Aquí, por la tarde seguro esá pensando en sus
regalos de cumpleaños.

Con Jorge Arbusto en la Jato de blanco

Y aquí, por la mañana
aguantando el patriotismo de este señor de terno.

Hoy, 16 de Abril Benedicto XVI cumplió 81 años de edad: Happy Birthday to you, oh yeah!!!. Hoy, en su segundo día de visita en Estados Unidos, en la capital Washington y por la tarde y luego de visitar a Jorge Arbusto, ha dado un discurso a los Obispos norteamericanos sumamente interesante. Como ya han señalado muchos medios, desde que se subió al avión ya habló de la situación de los abusos sexuales de sacerdotes; y nuevamente ha reflexionado sobre este tema y otros como la inmigración o la situación de la familia en dicho país.

Léanlo por completo. Aunque mejor sería meditar con cada una de sus palabras. Ah, las fotos cortesía de Reuters y de la Casa Blanca.

 

Queridos Hermanos Obispos:
Grande es mi alegría al saludaros hoy, al principio de mi visita en este País, a la vez que doy las gracias al Cardenal George las amables palabras que me ha dirigido en nombre vuestro. Deseo agradecer a cada uno de vosotros, especialmente a los Oficiales de la Conferencia Episcopal, el intenso trabajo que ha afrontado para la preparación de este viaje. Expreso también mi reconocimiento al personal y a los voluntarios del Santuario Nacional, los cuales nos han acogido aquí esta tarde. Los católicos de América son conocidos por su afecto leal a la Sede de Pedro. Mi visita pastoral aquí es una ocasión para reforzar ulteriormente los vínculos de comunión que nos unen. Hemos iniciado con la celebración de la Oración de la Tarde en esta Basílica dedicada a la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, santuario de especial significado para los católicos americanos, justo en el corazón de vuestra Capital. Unidos en oración con María, Madre de Jesús, encomendamos amorosamente a nuestro Padre celestial al Pueblo de Dios de cada región de Estados Unidos.

 
Para las comunidades católicas de Boston, Nueva York, Filadelfia y Louisville, éste es un año de celebraciones particulares, puesto que marca el bicentenario de la erección de estas Iglesias como Diócesis. Me uno a vosotros en la acción de gracias por los muchos dones celestiales concedidos a la Iglesia en estos lugares a lo largo de dos siglos. Puesto que el presente año marca también el bicentenario de la erección de la sede fundadora, Baltimor, como arquidiócesis, esto me ofrece la oportunidad de recordar con admiración y gratitud la vida y el ministerio de John Carroll, primer Obispo de Baltimor y digno pastor de la comunidad católica en vuestra Nación, independiente desde hacía poco. Sus incansables esfuerzos por difundir el Evangelio en el vasto territorio encomendado a su cuidado pastoral pusieron las bases de la vida eclesial en vuestro País y permitieron a la Iglesia en América crecer hacia su madurez. Hoy la comunidad católica que servís es una de las más vastas del mundo y una de los más influyentes. Cuán importante es, pues, procurar que vuestra luz brille ante vuestros conciudadanos y en el mundo “para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo” (Mt 5, 16).
 Muchas personas, entre las cuales John Carroll y sus hermanos Obispos que ejercieron el ministerio hace dos siglos, llegaron desde lejanas tierras. La diversidad de sus orígenes está reflejada en la rica variedad de la vida eclesial de la América actual. Queridos Hermanos Obispos, deseo animaros, así como a vuestras comunidades, a seguir acogiendo a los inmigrantes que se unen hoy a vuestras filas, compartir sus alegrías y esperanzas, acompañarlos en sus sufrimientos y pruebas, y ayudarlos a prosperar en su nueva casa. Esto, por otra parte, es lo que hicieron vuestros conciudadanos durante generaciones. Ya desde el principio, ellos abrieron las puertas a los desanimados, a los pobres, a las “masas que se agolparon anhelando respirar libertad” (cf. Soneto grabado en la Estatua de la Libertad). Éstas fueron las personas que formaron América.

 
Entre quienes vinieron aquí para construirse una nueva vida, muchos fueron capaces de hacer buen uso de los recursos y de las oportunidades que encontraron, y alcanzar un alto nivel de prosperidad. En verdad, los ciudadanos de este País son conocidos por su gran vitalidad y creatividad. Son conocidos incluso por su generosidad. Después del ataque a las Torres Gemelas, en septiembre del 2001, y todavía después del huracán Katrina en el 2005, los americanos han mostrado su disponibilidad en ayudar a sus hermanos y hermanas necesitados. A nivel internacional, la contribución ofrecida por el pueblo de América a las operaciones de socorro y salvamento después del tsunami de diciembre del 2004 es una nueva muestra de esta compasión. Permitidme que exprese un particular reconocimiento por las innumerables formas de asistencia humanitaria ofrecidas por los católicos americanos a través de las Cáritas católicas y de otras agencias. Su generosidad ha dado sus frutos en la atención a los pobres y necesitados, como también en la energía manifestada en la construcción de la red nacional de parroquias católicas, hospitales, escuelas y universidades. Todo eso constituye un sólido motivo para dar gracias.

 
América es también una tierra de gran fe. Vuestra gente es bien conocida por el fervor religioso y está orgullosa de pertenecer a una comunidad orante. Tiene confianza en Dios y no duda en introducir en los discursos públicos argumentos morales basados en la fe bíblica. El respeto por la libertad de religión está profundamente arraigado en la conciencia americana, un dato que de hecho ha favorecido que este País atrajera generaciones de inmigrantes a la búsqueda de una casa donde poder dar libremente culto a Dios según las propias convicciones religiosas.
En este contexto me es grato poner de relieve la presencia entre vosotros de Obispos de todas las venerables Iglesias orientales en comunión con el Sucesor de Pedro: os saludo con especial alegría. Queridos Hermanos, os pido que comuniquéis a vuestras comunidades mi profundo afecto y la oración incesante, tanto por ellas como también por tantos hermanos y hermanas que han quedado en su tierra de origen. Vuestra presencia en este País recuerda el valiente testimonio por Cristo de numerosos miembros de vuestras comunidades que a menudo sufren en su propia Patria. Esto es también una gran riqueza para la vida eclesial en América, ya que ofrece una vigorosa expresión de la catolicidad de la Iglesia y de la variedad de sus tradiciones litúrgicas y espirituales.

 
En esta fértil tierra, alimentada por tan numerosos y diferentes manantiales, es donde vosotros, queridos Obispos, estáis llamados hoy a esparcir la semilla del Evangelio. Esto me lleva a preguntarme ¿cómo, en el siglo veintiuno, puede un Obispo cumplir del mejor modo posible el llamado a “renovarlo todo en Cristo, nuestra esperanza”? ¿Cómo puede guiar a su pueblo al “encuentro con el Dios vivo”, fuente de aquella esperanza que transforma la vida de la que habla el Evangelio? (cf. Spe salvi, 4). Quizás necesita derribar ante todo algunas barreras que impiden este encuentro. Si bien es verdad que este País está marcado por un auténtico espíritu religioso, la sutil influencia del laicismo puede indicar sin embargo el modo en el que las personas permiten que la fe influya en sus propios comportamientos. ¿Es acaso coherente profesar nuestra fe el domingo en el templo y luego, durante la semana, dedicarse a negocios o promover intervenciones médicas contrarias a esta fe? ¿Es quizás coherente para católicos practicantes ignorar o explotar a los pobres y marginados, promover comportamientos sexuales contrarios a la enseñanza moral católica, o adoptar posiciones que contradicen el derecho a la vida de cada ser humano desde su concepción hasta su muerte natural? Es necesario resistir a toda tendencia que considere la religión como un hecho privado. Sólo cuando la fe impregna cada aspecto de la vida, los cristianos se abren verdaderamente a la fuerza transformadora del Evangelio.

 
Para una sociedad rica, un nuevo obstáculo para un encuentro con el Dios vivo está en la sutil influencia del materialismo, que por desgracia puede centrar muy fácilmente la atención sobre el “cien veces más” prometido por Dios en esta vida, a cambio de la vida eterna que promete para el futuro (Mc 10,30). Las personas necesitan hoy ser llamadas de nuevo al objetivo último de su existencia. Necesitan reconocer que en su interior hay una profunda sed de Dios. Necesitan tener la oportunidad de enriquecerse del pozo de su amor infinito. Es fácil ser atraídas por las posibilidades casi ilimitadas que la ciencia y la técnica nos ofrecen; es fácil cometer el error de creer que se puede conseguir con nuestros propios esfuerzos saciar las necesidades más profundas. Ésta es una ilusión. Sin Dios, el cual nos da lo que nosotros por sí solos no podemos alcanzar (cf. Spe salvi, 31), nuestras vidas están realmente vacías. Las personas necesitan ser llamadas continuamente a cultivar una relación con Cristo, que ha venido para que tuviéramos la vida en abundancia (cf. Jn 10,10). La meta de toda nuestra actividad pastoral y catequética, el objeto de nuestra predicación, el centro mismo de nuestro ministerio sacramental ha de ser ayudar a las personas a establecer y alimentar semejante relación vital con “Jesucristo nuestra esperanza” (1 Tm 1,1).

 
En una sociedad que da mucho valor a la libertad personal y a la autonomía es fácil perder de vista nuestra dependencia de los demás, como también la responsabilidad que tenemos en las relaciones con ellos. Esta acentuación del individualismo ha influenciado incluso a la Iglesia (cf. Spe salvi, 13-15), dando origen a una forma de piedad que a veces subraya nuestra relación privada con Dios en detrimento del llamado a ser miembros de una comunidad redimida. Sin embargo, ya desde el principio, Dios vio que “no es bueno que el hombre esté solo” (Gn 2,18). Hemos sido creados como seres sociales que se realizan solamente en el amor a Dios y al prójimo. Si queremos tener verdaderamente fija la mirada hacia Él, fuente de nuestra alegría, tenemos que hacerlo como miembros del Pueblo de Dios (cf. Spe salvi, 14). Si pareciera que esto va en contra de la cultura actual, sería sencillamente una nueva prueba de la urgente necesidad de una renovada evangelización de la cultura.

 
Aquí en América habéis sido bendecidos con un laicado católico de considerable variedad cultural, que dedica sus propios y multiformes talentos al servicio de la Iglesia y de la sociedad en general. Este laicado mira hacia vosotros para recibir estímulo, guía y orientación. En una época saturada de informaciones, la importancia de ofrecer una sólida formación de la fe no corre el riesgo de ser sobrevalorada. Los católicos americanos han reconocido, por tradición, un alto valor a la educación religiosa, tanto en las escuelas como en el conjunto de los programas de formación para adultos: conviene mantenerlo y difundirlo. Los numerosos hombres y mujeres que se dedican generosamente a las obras caritativas han de ser ayudados a renovar su compromiso mediante una “formación del corazón”: un “encuentro con Dios en Cristo, que suscite en ellos el amor y abra su espíritu al otro” (Deus caritas est, 31). En una época en que el progreso de las ciencias médicas lleva nueva esperanza a muchos, pueden darse desafíos éticos impensables anteriormente. Esto hace que sea más importante que nunca asegurar una sólida formación en las enseñanzas morales de la Iglesia para aquellos católicos que trabajan en el ámbito de la salud. Es necesaria una sabia guía en todos estos campos de apostolado para que puedan producir frutos abundantes. Si de verdad quieren promover el bien integral de la persona, ellos mismos han de renovarse en Cristo nuestra esperanza.

 
Como anunciadores del Evangelio y guías de la comunidad católica, vosotros estáis llamados también a participar en el intercambio de ideas en la esfera pública, para ayudar a modelar actitudes culturales adecuadas. En un contexto en el que se aprecia la libertad de palabra y se anima un debate firme y honesto, se respeta vuestra voz que tiene mucho que ofrecer a la discusión sobre las cuestiones sociales y morales de la actualidad. Al promover que el Evangelio sea escuchado de modo claro, no solamente formáis a las personas de vuestra comunidad, sino que, en el ámbito de la más vasta platea de la comunicación de masas, ayudáis a difundir el mensaje de la esperanza cristiana en todo el mundo.

 
 Está claro que la influencia de la Iglesia en el público debate se realiza a niveles muy diferentes. En Estados Unidos, como en otras partes, hay actualmente muchas leyes ya en vigor o en discusión que suscitan preocupación desde el punto de vista de la moralidad, y la comunidad católica, bajo vuestra guía, debe ofrecer un testimonio claro y unitario sobre estas materias. No obstante, es más importante aún la apertura gradual de las mentes y de los corazones de la comunidad más amplia a la verdad moral: aquí hay todavía mucho por hacer. En este ámbito es crucial el papel de los fieles laicos para actuar como “levadura” en la sociedad. Sin embargo, no se debe dar por supuesto que todos los ciudadanos católicos piensen de acuerdo con la enseñanza de la Iglesia sobre las cuestiones éticas fundamentales de hoy. Una vez más es vuestro deber procurar que la formación moral ofrecida a cada nivel de la vida eclesial refleje la auténtica enseñanza del Evangelio de la vida.

 
A este respecto, un tema de profunda preocupación para todos nosotros es la situación de la familia dentro de la sociedad. Es verdad: el Cardenal George ha recordado antes cómo vosotros habéis fijado la consolidación del matrimonio y de la vida familiar entre las prioridades de vuestra atención pastoral en los próximos años. En el Mensaje de este año para la Jornada Mundial de la Paz, he hablado de la contribución esencial que una vida familiar sana ofrece a la paz en y entre las Naciones. En el hogar familiar se experimentan “algunos elementos esenciales de la paz: la justicia y el amor entre hermanos y hermanas, la función de la autoridad manifestada por los padres, el servicio afectuoso a los miembros más débiles, porque son pequeños, ancianos o están enfermos, la ayuda mutua en las necesidades de la vida, la disponibilidad para acoger al otro y, si fuera necesario, para perdonarlo” (n. 3). La familia, además, es el lugar primario de la evangelización, en la transmisión de la fe, ayudando a los jóvenes a apreciar la importancia de la práctica religiosa y la observancia del domingo. ¿Cómo no sentirse desconcertados al observar la rápida decadencia de la familia como elemento básico de la Iglesia y de la sociedad? El divorcio y la infidelidad están aumentando, y muchos jóvenes hombres y mujeres deciden retrasar la boda o incluso evitarla completamente. Algunos jóvenes católicos consideran el vínculo sacramental del matrimonio poco distinto de una unión civil, o lo entienden incluso como un simple acuerdo para vivir con otra persona de modo informal y sin estabilidad. Como consecuencia se percibe una alarmante disminución de bodas católicas en Estados Unidos, junto con un aumento de convivencias en las que está simplemente ausente la recíproca autodonación de los novios a la manera de Cristo, mediante el sello de una promesa pública de vivir las exigencias de un compromiso indisoluble para toda la existencia. En esas circunstancias se les niega a los hijos el ambiente seguro que necesitan para crecer como seres humanos, e incluso se niegan a la sociedad aquellos pilares estables que son necesarios si se quiere mantener la cohesión y el centro moral de la comunidad.

 
Como enseñó mi predecesor, el Papa Juan Pablo II, “el primer responsable de la pastoral familiar en la diócesis es el obispo… que debe dedicar interés, atención, tiempo, personas, recursos; y sobre todo apoyo personal a las familias y a cuantos le ayudan en el pastoral de la familia” (Familiaris consortio, 73). Es vuestro deber proclamar con fuerza los argumentos de fe y de razón que hablan del instituto del matrimonio, entendido como compromiso para la vida entre un hombre y una mujer, abierto a la transmisión de la vida. Este mensaje debería resonar ante las personas de hoy, ya que es esencialmente un “sí” incondicional y sin reservas a la vida, un “sí” al amor y un “sí” a las aspiraciones del corazón de nuestra común humanidad, a la vez que nos esforzamos en realizar nuestro profundo deseo de intimidad con los demás y con el Señor.
Entre los signos contrarios al Evangelio de la vida que se pueden encontrar en América, pero también en otras partes, hay uno que causa profunda vergüenza: el abuso sexual de los menores. Muchos de vosotros me habéis hablado del enorme dolor que vuestras comunidades han sufrido cuando hombres de Iglesia han traicionado sus obligaciones y compromisos sacerdotales con semejante comportamiento gravemente inmoral. Mientras tratáis de erradicar este mal dondequiera que suceda, tenéis que sentiros apoyados por la oración del Pueblo de Dios en todo el mundo. Justamente dais prioridad a las expresiones de compasión y apoyo a las víctimas. Es una responsabilidad que os viene de Dios, como Pastores, la de fajar las heridas causadas por cada violación de la confianza, favorecer la curación, promover la reconciliación y acercaros con afectuosa preocupación a cuantos han sido tan seriamente dañados.
La respuesta a esta situación no ha sido fácil y, como ha indicado el Presidente de vuestra Conferencia Episcopal, ha sido “tratada a veces de pésimo modo”. Ahora que la dimensión y gravedad del problema se comprenden más claramente, habéis podido adoptar medidas de recuperación y disciplinares más adecuadas, y promover un ambiente seguro que ofrezca mayor protección a los jóvenes. Mientras se ha de recordar que la inmensa mayoría de los sacerdotes y religiosos en América llevan a cabo una excelente labor por llevar el mensaje liberador del Evangelio a las personas confiadas a sus cuidados pastorales, es de vital importancia que los sujetos vulnerables estén siempre protegidos de cuantos pudieran causarles heridas. A este respecto, vuestros esfuerzos por aliviarlos y protegerlos están dando no sólo gran fruto para quienes están directamente bajo vuestra cuidado pastoral, sino también para toda la sociedad.
No obstante, si queremos que las medidas y estrategias adoptadas por vosotros alcancen su pleno objetivo, conviene que se apliquen en un contexto más amplio. Los niños tienen derecho a crecer con una sana comprensión de la sexualidad y de su justo papel en las relaciones humanas. A ellos se les debería evitar las manifestaciones degradantes y la vulgar manipulación de la sexualidad hoy tan preponderante. Ellos tienen derecho a ser educados en los auténticos valores morales basados en la dignidad de la persona humana. Esto nos lleva a considerar la centralidad de la familia y la necesidad de promover el Evangelio de la vida. ¿Qué significa hablar de la protección de los niños cuando en tantas casas se puede ver hoy la pornografía y la violencia a través de los medios de comunicación ampliamente disponibles? Debemos reafirmar con urgencia los valores que sostienen la sociedad, a fin de ofrecer a jóvenes y adultos una sólida formación moral. Todos tienen un papel que desarrollar en este cometido, no sólo los padres, los formadores religiosos, los profesores y los catequistas, sino también la información y la industria del ocio. Ciertamente, cada miembro de la sociedad puede contribuir a esta renovación moral y sacar beneficio de ello. Cuidarse de verdad de los jóvenes y del futuro de nuestra civilización significa reconocer nuestra responsabilidad de promover y vivir los auténticos valores morales que hacen a la persona humana capaz de prosperar. Es vuestro deber de pastores que tienen como modelo Cristo, el Buen Pastor, proclamar de modo valiente y claro este mensaje y afrontar, por tanto, el pecado de abuso en el contexto más vasto de los comportamientos sexuales. Además, al reconocer el problema y al afrontarlo cuando sucede en un contexto eclesial, vosotros podéis ofrecer una orientación a los demás, dado que esta plaga se encuentra no sólo en vuestras Diócesis, sino también en cada sector de la sociedad. Esto exige una respuesta firme y colectiva.

 
Los sacerdotes necesitan también vuestra guía y cercanía durante este difícil tiempo. Ellos han experimentado vergüenza por lo que ha ocurrido y muchos de ellos se dan cuenta de que han perdido parte de aquella confianza que tenían una vez. No son pocos los que experimentan una cercanía a Cristo en su Pasión, a la vez que se esfuerzan por afrontar las consecuencias de esta crisis. El Obispo, como padre, hermano y amigo de sus sacerdotes, puede ayudarlos a sacar fruto espiritual de esta unión con Cristo, haciéndoles tomar conciencia de la consoladora presencia del Señor en medio de sus sufrimientos, y animándolos a caminar con el Señor por la senda de la esperanza (cf. Spe salvi, 39). Como observaba el Papa Juan Pablo II, hace seis años, “debemos confiar en que este tiempo de prueba lleve a la purificación de toda la comunidad católica”, que conducirá “a un sacerdocio más santo, a un episcopado más santo y a una Iglesia más santa” (Mensaje a los Cardenales de Estados Unidos, 23 abril 2002, 4). Hay muchos signos de que, en el período siguiente, ha tenido de veras lugar esta purificación. La constante presencia de Cristo en medio de nuestros sufrimientos está transformando gradualmente nuestras tinieblas en luz: cada cosa es renovada realmente en Cristo Jesús, nuestra esperanza.

 
En este momento una parte vital de vuestra tarea es reforzar las relaciones con vuestros sacerdotes, especialmente en aquellos casos en que ha surgido tensión entre sacerdotes y Obispos como consecuencia de la crisis. Es importante que sigáis demostrándoles vuestra preocupación, vuestro apoyo y vuestra guía con el ejemplo. De esta modo los ayudaréis a encontrar al Dios vivo y los orientaréis hacia aquella esperanza que transforma la existencia de la que habla el Evangelio. Si vosotros mismos vivís de un modo que se configura íntimamente con Cristo, el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas, animaréis a vuestros hermanos sacerdotes a dedicarse de nuevo al servicio de la grey con la generosidad que caracterizó a Cristo. En verdad, si queremos ir adelante es preciso concentrarse más claramente en la imitación de Cristo con la santidad de vida. Tenemos que redescubrir la alegría de vivir una existencia centrada en Cristo, cultivando las virtudes y sumergiéndonos en la oración. Cuando los fieles saben que su pastor es un hombre que reza y dedica la propia vida a su servicio, corresponden con aquel calor y afecto que alimenta y sostiene la vida de toda la comunidad.

 
El tiempo pasado en la oración nunca es desperdiciado, por muy importantes que sean los deberes que nos apremian por todas partes. La adoración de Cristo nuestro Señor en el Santísimo Sacramento prolonga e intensifica aquella unión con Él que se realiza mediante la Celebración eucarística (cf. Sacramentum caritatis, 66). La contemplación de los misterios del Rosario difunde toda su fuerza salvadora conformándonos, uniéndonos y consagrándonos a Jesucristo (cf. Rosarium Virginis Mariae, 11.15). La fidelidad a la Liturgia de las Horas asegura que todo nuestro día sea santificado, recordándonos continuamente la necesidad de permanecer concentrados en cumplir la obra de Dios, no obstante todas las urgencias o las distracciones que pueden surgir ante las obligaciones que se han de cumplir. De esta manera, la devoción nos ayuda a hablar y actuar in persona Christi, a enseñar, gobernar y santificar a los fieles en el nombre de Jesús, llevando su reconciliación, su curación y su amor a todos sus queridos hermanos y hermanas. Esta radical configuración con Cristo Buen Pastor es el centro de nuestro ministerio pastoral, y si través de la oración nos abrimos nosotros mismos a la fuerza del Espíritu, Él nos concederá los dones que necesitamos para cumplir nuestra enorme tarea, de modo que no nos preocupemos nunca “de cómo o qué vamos a hablar” (cf. Mt 10,19).

 
Al concluir este discurso dirigido a vosotros esta tarde, encomiendo de manera muy particular a la Iglesia que está en vuestro País a la materna solicitud y a la intercesión de Maria Inmaculada, Patrona de Estados Unidos. Que ella, que llevó en su propio seno la esperanza de todas las Naciones, interceda por el pueblo de esta Nación, para que todos sean renovados en Cristo Jesús, su Hijo. Queridos Hermanos Obispos, expreso a cada uno de vosotros aquí presente mi profunda amistad y mi participación en vuestras preocupaciones pastorales. A todos vosotros, al clero, a los religiosos y a los fieles laicos imparto cordialmente la Bendición Apostólica, prenda de alegría y paz en Cristo Resucitado.

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